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Descubriendo El Lenguaje de Jesús

Por

Douglas Hamp

Prólogo por Brian Brodersen
Language of Jesus
Discovering the Language of Jesus by Douglas Hamp

Todos los derechos reservados por Douglas Hamp

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Dedicación

Me gustaría dedicar este libro a mi amada esposa, Anna, quien graciosamente me animó a escribir y me permitió el tiempo necesario para hacerlo. Ella también sirvió como correctora de estilo. Sin su ayuda no hubiera podido terminarlo. ¡Ella ha sido un recurso esencial de inspiración!

Contenido

INTRODUCCION 1

– Griego, Arameo o Hebreo

– Arameo o Griego

– Un mapa

PARTE UNO: EVIDENCIA HISTORICA Y BIBLICA

1 Una breve historia de hebreo 9

– Hebreo histórico

– Hebreo intertestamentario

– Hebreo mishnaico

– Bar Kochba

2 ¿Dónde cabe el Arameo? 17

– Nombres y palabras transliteradas en el Nuevo Testamento

– Ben/Bar

– Targumim

3. La Evidencia del Nuevo Testamento 23

4 ¿El Hebreo es realmente Arameo? 27

– Nehemías y Esdras

– Palabras semíticas en el Nuevo Testamento

– Septuaginta

– Josefo

– La Carta de Aristeas

– Jerome

– Fragmento de Papías

PARTE DOS: LAS PALABRAS DE JESUS Y LOS EVANGELIOS

Transliteración

5 Palabras Declaradas como Hebreas por los Escritores del Nuevo Testamento 43

– Sabbatha y Pascha

– Bethesda

– Gabbatha

– Golgotha

6 Eli, Eli, Lama Sabactani 47

– Elí

– Lama

– Sabactani

7 Palabras Hebreas Habladas por Jesús en Galilea 57

– Talita Cumi

– Efrata

– Mammon

– Korban

– Raca

8 Otras Palabras Hebreas en el Nuevo Testamento 67

– Abba

– Osana

– Raboni

9 Conclusión: Jesús Habló Hebreo como Su Primera Lengua 71

 

Introducción

¿Cuál fue el lenguaje en que Jesús se comunicó, enseñó e interactuó con el pueblo de Israel? Algunos dicen que fue en griego porque este es el lenguaje del Nuevo Testamento. Otros dicen que fue arameo, tomado del pueblo de Israel durante el año setenta de la cautividad en Babilonia, porque se supone que el hebreo era una lengua muerta en el tiempo de Jesús. Finalmente, el punto de vista de la minoría sostiene que Jesús habló hebreo, el lenguaje de Su pueblo, de Moisés, David, y los profetas. No obstante, el griego, el arameo o el hebreo, ¿no podrían haberse hablado los tres? Mientras que es enteramente posible que El haya hablado los tres, el punto de nuestra discusión se enfocará en cuál es el lenguaje en que más frecuentemente se comunicaron. Después de todo, el Creador del universo podría obviamente estar capacitado para hablar cualquier lenguaje que deseara, pero, desde luego, hablar un lenguaje es solamente útil si los que le rodean pueden entender lo que usted está diciendo. De manera que nuestra pregunta rápidamente se ve limitada al lenguaje que hablaron los discípulos y los seguidores de Jesús. Eso no es para decir que eran capaces de hablar, sino mejor aún, qué lenguaje hablaron en los mercados, en sus hogares, y en sus circulos cercanos cuando compartieron sus pensamientos.

Aún si podemos determinar en qué lenguaje se comunicó Jesús con más frecuencia, ¿Importa realmente? Sí, ¡Sí importa! El lenguaje de Jesús es importante para nuestro entendimiento de la cultura judía y del mundo en que Jesús vivió, enseñó e interactuó. Mucho de una cultura está incluido en su lenguaje, y frecuentemente es difícil separar los dos. Conocer el lenguaje de Jesús y del pueblo judío cuando vivían en Israel1 en Sus días nos ayuda a entender mejor las palabras, frases y enseñanzas que fueron usadas en el Nuevo Testamento.

Tal vez aún más significativo del porqué es importante, es que la Biblia dice que ¡El habló hebreo! La idea de que Jesús habló solo arameo y no hebreo no es histórica ni bíblica. El Nuevo Testamento en forma clara y sin ambigüedades dice que Jesús habló hebreo, y ese mismo hebreo fue usado en Sus días; nunca se refiere al arameo. A pesar de esto, la mayoría de los eruditos de la Biblia han enseñado que el hebreo era una lengua muerta en los tiempos de Jesús. Ellos claman que cuando el Nuevo Testamento dice hebreo, realmente quiere decir arameo. En otras palabras, dicen que la frase lenguaje hebreo realmente significa arameo. Tal y como la frase lenguaje americano significa inglés, así ellos dicen que el

lenguaje hebreo en el Nuevo Testamento quiere decir arameo.

Griego, Arameo o Hebreo

¿Tal Vez Griego?

Vemos evidencia en el Nuevo Testamento que el griego era de hecho, hablado por Israel en el primer siglo. Un número de inscripciones griegas han sido también encontradas en la tierra correspondientes a este periodo (resultado de la conquista de Alejandro el Grande en el cuarto siglo DC). El griego, por centurias, ha sido el lenguaje internacional del Antiguo Cercano Este, incluyendo a Israel. Más aún, Josefo reporta que hubo signos en el templo de Jerusalén”…declarando la ley de la pureza, algunas en griego, y algunas en letras romanas, que ningún forastero podría pasar dentro del santuario, por eso el segundo templo (corte de) fue llamado “el santuario”…” (Guerras 5,5,2). También, uno de los lenguajes del signo de la cruz de Jesús2 fue en griego (Juan 19:20). Así, no puede haber duda de que el griego fue usado en los días de Jesús. De hecho, este es un asunto que difícilmente necesita ser mencionado. Después de todo, el Nuevo Testamento por completo, ha llegado a nosotros en griego koiné, un dialecto de los días de Jesús. Sin embargo, la mayoría de los eruditos concuerdan en que la lengua madre de los judíos en Israel no era griego. Como veremos, el Nuevo Testamento refiere varias palabras escritas en lenguaje hablado y han sido transliteradas y traducidas al griego.

Arameo o Hebreo

De manera que, si no es griego, entonces nos quedan dos opciones: arameo o hebreo. Aquí es verdaderamente donde difieren las opiniones. Se admite que casi todos los eruditos han argumentado y aún sostienen la posición de que el lenguaje común de los días de Jesús fue el arameo. La teoría es tan prevalente que es enseñado en los seminarios como un hecho que el hebreo era un lenguaje muerto en el tiempo de Jesús.

Bárbara Gromes, en su libro, Language Choice in First Century Christianity (Opción de Lenguaje en el Primer Siglo de la Cristiandad), declara sin ambigüedades, “en la tierra natal del pueblo judío, en el primer siglo después de Cristo, el arameo fue la lengua madre y el lenguaje principal de la mayoría del pueblo, incluyendo virtualmente a todas las mujeres” (Grimes 1987: 20-21). Alfred Edersheim, un experto en la vida de Jesús, sugiere que el hebreo no fue nada más que un lenguaje usado en el templo y las sinagogas, y los mensajes tenían que ser traducidos al arameo por los burgueses (Edersheim 1993:91). Edersheim y Grimes no están solos; tal vez la mayoría de los eruditos han tenido un punto de vista erróneo del Hebreo Mishnaico, el hebreo de los días de Jesús. Probablemente una opinión típica prevaleciente fue la sugerencia de Abraham Geiger, externada en 1845, diciendo que el Hebreo Mishnaico fue una creación artificial de los rabinos cuya lengua nativa era el arameo (Buth 1987:25). Uno de los eruditos más frecuentemente citados es Matthew Black, un experto del arameo y proponente de la idea de que el hebreo era una lengua muerta en el tiempo de Jesús. El dice,

Las masas de habla aramea… no pudieron entender más el hebreo. El uso del término “hebreo” para referirse al arameo es fácilmente explicable porque describe el dialecto peculiar del arameo que había crecido en Palestina desde los días de Nehemías y que era claramente judío. (Black 1967:48).

Esta creencia se volvió tan común que la traducción de la Nueva Versión Internacional (NIV) de la Biblia se ajustó con la suposición de traducir sistemáticamente las palabras ῾Εβραΐδι, Hebraidi, y ῾Εβραϊστὶ, Hebraisti, (ambas significan hebreo) como arameo. Por ejemplo, en Juan 5:2 la NIV traduce, “…junto a la puerta de las Ovejas, hay un estanque … que en hebreo se llama Betesda” en lugar de la traducción literal hebrea (aunque “o hebreo” está en notas al calce). Obviamente, la razón para hacerlo así proviene de la creencia de que el arameo ha reemplazado al hebreo. Es justificable cuando la palabra es ¿claramente hebrea? Cuando Pablo, en Filipenses 3:5 se describe a sí mismo como “hebreo de hebreos”, la NIV correctamente retiene hebreo en lugar de arameo o arameico. Ellos traducen la misma palabra ῾Εβραῖος (hebraios – relacionada con las dos traducciones de arriba) como hebreo en Filipenses; ¿porqué no retener la traducción en los otros pasajes que han sido tomados acerca del lenguaje? Es desafortunado que la creencia de que el arameo reemplazó al hebreo sea tan fuerte que los traductores de la Biblia sientan que es justificado cambiar el texto del Nuevo Testamento en lugar de simplemente traducir con fidelidad lo que dice aún si va en contradicción con la erudición común.

Aunque la teoría prevalente de que el arameo era la lengua madre de Jesús es tan abrumadora, el punto de vista está en la necesidad de una revisión que más certeramente representa la situación del lenguaje en los días de Jesús. Una vez que empecemos a investigar, descubriremos que hay gran evidencia desde el Nuevo Testamento, así como una plétora de evidencia externa mostrando que Jesús habló hebreo (no arameo) como su lengua madre en Su vida diaria y ministerio.

Esto no es para decir que el arameo no fue hablado. La cantidad de evidencia es irrefutable que dice que el arameo era uno de los lenguajes de Sus días. Sin embargo, la evidencia histórica y bíblica confirma el hecho de que El estaba hablando hebreo. Nuevamente, esto es importante porque decirlo de otra forma no representa certeramente a Jesús. También, reconocer Su lenguaje como hebreo demuestra la confiabilidad de la Biblia como la Palabra de Dios y provee un continuo de enseñanza desde el Antiguo Testamento y a través de la vida y ministerio del Mesías.

Un Mapa

Con el objeto de resolver la pregunta acerca de lo que Jesús estaba hablando como lenguaje diario de comunicación, primero miraremos la evidencia histórica acoplada con el testimonio del Nuevo Testamento para ver qué autores antiguos tenían algo que decir acerca del lenguaje del día. Después de revisar lo que la historia nos tiene que decir, examinaremos, desde un punto de vista lingüista, las palabras actuales de Jesús (además de algunas otras), como están en el Nuevo Testamento. Esto es necesario porque las palabras y frases tales como talitha kumi han sido tan usadas frecuentemente para “probar” que El realmente habló arameo. Nuestro examen lingüista revelará que El estaba hablando hebreo, tal y como dice el Nuevo Testamento.

PARTE UNO

Evidencia Histórica y Bíblica

I

Una Breve Historia del Hebreo

Es extensa la cantidad de evidencia histórica que dice que Jesús y el pueblo judío que vivía en el Israel de Sus días hablaban hebreo como su lengua materna. Durante los últimos cien años, se ha llegado a un mejor entendimiento de fuentes literarias tales como el Mishna acerca de la situación lingüística del Israel antiguo. Adicionalmente, descubrimientos tales como las cartas de Bar-Kochba, monedas, inscripciones y los Rollos del Mar Muerto han traído a la luz lo que algunos eruditos no pudieron saber hace cien años referente a cómo era el difundido hebreo en el tiempo de Jesús. Existe, sin embargo, tanta evidencia que simplemente no hay suficiente espacio para cubrirlo todo porque requeriría de algunos volúmenes. Mejor, veremos la información más relevante y pertinente referente al lenguaje en que Jesús enseñó.

La discusión de este capítulo procederá como sigue: Primero, rastrearemos el desarrollo del hebreo desde el tiempo de los patriarcas hasta el tiempo de Jesús y después de él. Veremos que el hebreo nunca murió, como ha sido tan mencionado, y que cuando los escritores del Nuevo Testamento dijeron hebreo, realmente quería decir hebreo y no arameo. Nuestra exploración revelará que mientras que había algunos portavoces en arameo en Israel en el tiempo de Jesús, el hebreo era el lenguaje de los judíos y el arameo era el lenguaje con el que conducían sus tratos con no judíos. Entonces también consideraremos el testimonio de algunas fuentes antiguas que consistentemente declaran que Jesús habló y enseñó en hebreo, que los discípulos hablaron hebreo, y que el pueblo judío como un todo, habló hebreo.

Hebreo Bíblico

Cuando hablamos acerca del hebreo, es de gran ayuda una breve historia del lenguaje para entender lo que significa. Justo como ahora, cuando hablamos acerca del inglés, no estamos hablando del inglés que fue hablado en los días de Chaucer o de Shakespeare, o aún del de hace cien años. Mientras que el último de los dos lo podemos entender, la mayoría de nosotros no puede entender el primero debido a los cambios radicales en el lenguaje, aún cuando este sea referido como inglés. Los voceros más dedicados del inglés, sin embargo, pueden imaginar lo que Shakespeare nos está diciendo, y a menos que profundicemos en lo que ellos quieran dar a entender, nosotros podríamos ser abandonados con un malentendido de lo que se ha querido decir. Considere a Romeo y Julieta. En mis años mozos creí que Julieta al decir, “werefore art thou Romeo” (del inglés en el original) era si realmente estaba preguntando ¡donde estaba! Solo después descubrí que “werefore” es una forma arcaica de preguntar “porqué” (¡que ciertamente ayuda a entender lo que ella está preguntando!).

El desarrollo del hebreo es, en muchas formas, similar al del inglés. En algún punto del segundo milenio antes de Cristo, el hebreo de los patriarcas emergió de la familia del lenguaje semítico y vino a ser un lenguaje distinto. La forma más temprana del hebreo está referida como el Proto-hebreo, y el periodo en que fue hablado duró aproximadamente hasta el tiempo de los Jueces. Podemos ver trazas de esta vieja forma de lenguaje en el Canto de Moisés, Exodo 15, y posiblemente en el libro de Job3. Desde aquí, podemos rastrear el hebreo hasta su siguiente etapa conocida como Hebreo Estándar Bíblico (HEB) (Standard Biblical Hebrew, del inglés en el original), que incluye la mayoría de los libros de la Biblia tales como Reyes, Salmos, Isaías, Ezequiel y muchos otros. Es llamado Estándar por los eruditos del hebreo bíblico porque es lo que encontramos en lo que fue escrita la mayoría de las Escrituras del Antiguo Testamento. Finalmente, los libros que fueron escritos después del retorno de la cautividad de Babilonia, Zacarías, Malaquías, Hageo, Esther, Nehemías, Esdras y Daniel (excluyendo la mitad de Daniel y Esdras que fueron escritos en arameo) todos ellos fueron escritos en los que los eruditos han llamado Hebreo Bíblico Tardío (HBT) (Late Biblical Hebrew, del inglés en el original).

Mientras que en todas estas diferentes eras el lenguaje fue el hebreo (deletreo similar, vocabulario y detalles gramaticales), hay diferencias que existen entre ellos. Por ejemplo, la palabra “reino” que en HEB es ממלכה, mmlcha4 se convierte en מלכוּת, malchut, en HBT. Ambas derivan de la misma raíz para reino (y de aquí reino), pero son variantes claras y consistentes. Otro detalle es la adición de ayudas de pronunciación. Por ejemplo, deletrear David, דוד, dvd, en HEB cambia a דויד, dvid, en HBT. Hay muchos otros ejemplos que demuestran que el hebreo del Antiguo Testamento era un lenguaje vivo que tenía cambios constantes. Más aún, nunca murió, como se confirma por el hecho de que los últimos profetas postexílicos aún estaban escribiendo en hebreo.

Hebreo Intertestamentario

El tiempo entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento (poco después del tiempo de Jesús) es comúnmente conocido como el periodo intertestamentario. Aunque ninguna de las obras escritas en Israel en ese tiempo estuvo incluida en la Biblia, muchos libros se compusieron en hebreo.

Tal vez el hallazgo más significativo de este periodo son los Rollos del Mar Muerto encontrados en una región lamada Qumran cerca del mar Muerto, al sureste de Jerusalén. Un grupo conocido como los Esenios habitaron en ese sitio desde aproximadamente el tercer siglo AC hasta justo previo a la destrucción del templo en 70 DC.

Descubiertos en los 40s y 50s, los Rollos del Mar Muerto contienen más de 800 documentos y fragmentos, la mayoría de los que estaban escritos en hebreo, algunos en arameo, y casi ninguno en griego (Piedra 2000:11). Entre los hallazgos más notables de la región de Qumran se encuentra el rollo de cobre escrito en Hebreo Mishnaico que dio un inventario del tesoro del templo y dónde estuvo escondido antes de la destrucción del templo en el 70 DC. También, en las cavernas de Qumran se encontraron los libros de Ben Sira (en hebreo), Jubileos (en hebreo), y el Testamento de Neftalí (en hebreo), así como comentarios de libros de la Biblia. Además, un documento llamado Reglas de la Comunidad (Community Rule en el inglés en el original), que era el libro de ordenanzas para aquellos que vivían en la comunidad (vea Safrai 1991b).

Hebreo Mishnaico

Un elemento importante para descubrir el lenguaje de Jesús en el primer siglo en Israel, es el Mishna, un grupo de escritos en hebreo que son lineamientos rabínicos acerca de cómo aplicar la ley en la vida diaria. El Mishna incluye las enseñanzas orales de los rabinos hasta el segundo siglo DC, de esta manera proporcionan confirmación crucial de que el hebreo era un lenguaje hablado. Esta dividido en seis partes que tratan con cada tópico donde puede aplicarse la ley, p.ej, contratos, matrimonio, asuntos relacionados con el trabajo, etc. En otras palabras, usó un vocabulario que era de uso corriente y actualizado en los tiempos de Jesús (vea Segal 1908). El vocabulario hebreo usado en el Mishna no es exclusivo de la Biblia, pero tampoco lo es el arameo. Ese era el hebreo moderno de esos días. Muchas palabras hebreas han cambiado, algunas han caído fuera de uso, y otras han tomado un sentido totalmente diferente.

No obstante, muchos eruditos han insistido que el hebreo mishnaico fue un invento de los rabinos o una traducción del arameo. El Dr. Shmuel Safrai, un miembro fundador de la Escuela de Jerusalén de Investigación Sinóptica y pastor profesor de la Universidad Hebrea, denota que la mayoría de los eruditos desde el principio del siglo diecinueve han concluido que el arameo era el lenguaje hablado de la tierra de Israel durante el periodo del segundo templo. Aún cuando los escribas de ese periodo o posterior atestiguan que ellos escribieron o transmitieron las tradiciones en hebreo, los eruditos han persistido en declarar que este “hebreo” era de hecho algún tipo de dialecto arameo entonces prevalente entre los judíos de esa tierra. Aún fue declarado que el hebreo en que fue escrito el Mishna era un lenguaje artificial del bet midrash, casa de estudio, que era una traducción del arameo, o hasta el final fuertemente influenciado por el arameo (Safrai 1991ª).

Sin embargo, la aplicación del hebreo a las situaciones diarias sugieren fuertemente que este idioma era aún un lenguaje viviente. Considere por vía de ejemplo la palabra en inglés nice (“bueno” en el inglés en el original). Hace ochocientos años significaba “tonto y extraño”. Las palabras pueden tomar radicalmente un nuevo significado, pero no podríamos decir que nice ya no es inglés; tiene un significado diferente, pero no es un lenguaje diferente. De manera que, también, el Mishna usó mucho del vocabulario de la Biblia (ambos hebreos, estándar y tardío), pero también acuñaron nuevas frases para tratar con situaciones corrientes y aún ocasionalmente integraron completamente un vocabulario del arameo, el griego, el persa y de otros lenguajes.

Más aún, la posibilidad de que haya sido un lenguaje viviente es corroborado por otros documentos hebreos de aproximadamente el mismo periodo, que discutiremos más adelante. Decir que el hebreo mishnaico, el hebreo de los días de Jesús, no era un lenguaje viviente es verdaderamente un argumento proveniente del silencio. Todas las fuentes que veremos, plenamente designan al hebreo como un lenguaje viviente. Por ello, a la luz de esta evidencia, la carga de prueba debería descansar en aquellos que sostienen que el hebreo mishnaico es una invención artificial (Comunicación personal del Dr. Gallagher).

Bar Kochba

Después de la destrucción de Jerusalén y del templo en 70 DC bajo el general romano Tito, el pueblo judío continuó viviendo en Israel aunque su cantidad disminuyó mucho. Desde 132-135 DC, el pueblo judío bajo Simon Bar Kochba, se rebeló en contra de los dictados de Roma que había prohibido la circuncisión. Aunque pelearon apasionadamente, los romanos los sobrepasaron y al final de la revuelta, todos los judíos fueron expulsados de la ciudad de Jerusalén bajo la pena de muerte.

Fueron descubiertas cartas de correspondencia entre Bar Kochba y sus soldados en 1951 cerca del mar Muerto. Son hallazgos significativos porque fueron escritos tanto en hebreo como en arameo y griego. Hay ciertos coloquialismos encontrados en ellos que dirigen a la conclusión de que el hebreo no era un lenguaje muerto, ni era reservado sólo para las sinagogas.

Los documentos en hebreo claramente escritos por un escriba experto, con una escritura similar para imprimirse en hebreo utilizada hoy día… contienen un número de coloquialismos que motivan que algunos eruditos sugieran que contrario a la suposición popular, el hebreo de ese tiempo era un lenguaje viviente y en desarrollo. Esto también se refleja en los documentos económicos y militares encontrados en el desierto de Judea… El uso disperso del hebreo de ese periodo se confirma por monedas acuñadas durante la revuelta. Todos los cincuenta y un tipos de monedas encontrados correspondientes a ese periodo tienen inscripciones en hebreo (Pileggi 1991).

Las cartas Bar Kochba son una pieza firme de evidencia demostrando que después del tiempo de Jesús, el pueblo judío en Israel aún estaba hablando hebreo. Después de todo, si usted estuviera dirigiendo una revuelta contra el ejército más poderoso del mundo, ¿no quisiera dar sus órdenes en un lenguaje que sus subordinados pudieran entender? Y, desde luego, un malentendido en la guerra podría costar la vida de uno mismo. Así, encontrar correspondencia en hebreo confirma claramente que era un lenguaje hablado, no solo un lenguaje de religioso.

2

¿Dónde entra el arameo?

La importancia del arameo se sintió en Judá desde el siglo ocho AC, como es evidente en 2º Reyes 18:26, “Entonces Eliaquim … dijeron al Rabsaces: –Por favor, habla a tus siervos en arameo, porque nosotros lo entendemos. No hables con nosotros en hebreo…”. El Dr. Bill Gallager (comunicación personal) enlista algunas razones del éxito del arameo en contra de otros lenguajes, aunque los arameos nunca tuvieron ningún periodo significativo de conquista.

• La presencia de Aram en medio del Fértil Creciente (Fertile Crescent en el inglés en el original) tanto como las tribus arameas entre Babilonia y Elam en la primera mitad del primer milenio AC.

• Las numerosas deportaciones de tribus rebeldes arameas desde Babilonia/Elam por Asiria a otras partes de su imperio dieron por resultado la dispersión del lenguaje.

• La dispersión del lenguaje incrementó su importancia para comerciantes y otros viajeros.

• La simplicidad de su alfabeto comparado con el cuneiforme usado por los babilonios y la gran diversidad de escritos hizo más conveniente el arameo.

Para el tiempo en que Nabucodonozor tomó cautivos a los judíos y destruyó Jerusalén en 586 AC, el arameo había desplazado al acadio como el lenguaje del imperio neobabilonio, convirtiéndose en un lenguaje internacional (aunque el acadio podía aún ser hablado propiamente en Babilonia). El imperio persa conquistó entonces Babilonia y mantuvo al arameo como su lenguaje oficial internacional hasta el siglo cuarto AC cuando Alejandro el Grande vino y dejó el griego como el nuevo lenguaje internacional; el arameo continuó usándose por muchos como la primera o segunda lengua. Entre las naciones donde el arameo era usado estaba Israel, localizada en las importantes rutas de comercio entre Babilonia al norte5 y Egipto, y toda el África en el sur, así como en una ruta desde la península Arábiga del comercio de especias. El número de viajeros que no podían hablar el hebreo podría haber sido considerable. Y como el idioma oficial era arameo, los contratos de matrimonio y similares se escribieron en arameo y no en el lenguaje nativo de las parejas contrayentes (Safrai 1991b).

Nombres y Palabras Transliteradas en el Nuevo Testamento

Considerando la influencia del arameo en Israel, no deberíamos sorprendernos por ver algunos nombres y palabras arameas en las páginas del Nuevo Testamento (NT). Aunque hay un número de nombres arameos en el NT (Como los que empiezan con Bar), hay de hecho más nombres hebreos. Más aún, solo porque nombres extranjeros aparecen en un texto, no asumimos automáticamente que el lenguaje de origen de esos apelativos es el lenguaje hablado. Viviendo en California tenemos hermosos ejemplos. Aunque parece que muchas calles tienen nombres hispanos, no concluimos que el español es la lengua de América. Más aún, eso demuestra que alguna vez durante la historia de California, el español tuvo, y aún posee, influencia en el estado.

Ben/Bar

Las palabras ben y bar son hebrea y aramea respectivamente, significan “hijo”. Se ha pensado que la línea de separación entre las dos es tan clara que la diferencia ben/bar es frecuentemente usada para decidir si una inscripción es hebrea o aramea. Sin embargo, Ken Penner en la Reunión Anual de la Sociedad Canadiense de Estudios Bíblicos (Canadian Society of Biblical Studies Annual Meeting, en el inglés en el original) de 2003 denotó que la regla ben/bar no debería usarse como una vez se pensó.

Una clave para la solución puede encontrarse en las cartas Bar Kokhba… Estas cartas no disponibles para Dalman y Zahn hace un siglo, son de principios del siglo segundo CE.6. Algunas están en arameo, algunas en hebreo, y algunas en griego. Especialmente de valor para nuestros propósitos es el uso de nombres en arameo dentro de las cartas escritas en hebreo, y viceversa. Una práctica común es usar la distinción ben/bar para categorizar las inscripciones igualmente como hebreas o arameas. Pero parece ser (no sólo de estas cartas) que los nombres no son indicadores confiables del lenguaje. Los nombres son notoriamente resistentes a la traducción (Penner 203).

En las cartas hay ejemplos donde es usado el bar arameo en correspondencia con el hebreo y, de la misma manera, el ben hebreo es usado algunas veces en correspondiente arameo, y ambos ocasionalmente aparecen en griego. Así, justo porque encontramos la palabra bar escrita en los nombres del Nuevo Testamento no necesitamos concluir que los portadores de esos nombres necesariamente hablaron arameo. Nombres como Bar-abbas, Bartolomaos, Bar-iesous, Bar-iona, Bar-nabas, Bar-sabas, Bar-timaios tienen la apariencia de ser arameas, pero es imposible decir qué lenguaje habló el portador de cada nombre.

El uso de nombres no hebreos parece ser más común porque aún los discípulos (judíos) Felipe y Andrés tienen nombres griegos. Felipe, sin embargo, no era de Grecia o de cualquier lugar fuera de Israel, era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro, de acuerdo con Juan 1:44. Andrés, en forma similar, tenía un nombre completamente griego, aunque su hermano tenía un nombre completamente hebreo, Simón, en honor de uno de los doce patriarcas. Su padre tuvo un nombre completamente hebreo, Jonás, después del profeta. Debería tenerse en la mente que Pedro parece tener tres nombres, cada uno en diferente lenguaje: Shimon (hebreo), Kepha (probablemente arameo pero la raíz keph se encuentra dos veces en la Biblia Hebrea: Job 30:6 y Jeremías 4:29), y obviamente, Pedro (griego) – ¡Habla acerca de una diversidad cultural! Solo porque Felipe y Andrés tuvieran nombres griegos no asumimos que eran griegos o que ese idioma era su lengua materna (podrían hablarlo como segunda o aún tercera lengua). Es muy posible que lo que sucedió es que, como ahora, los padres conocían a alguien con el nombre o solo les gustaba cómo sonaba. Cuando estuve por algunos meses en la República Dominicana durante la universidad, la familia que me hospedó tenía un hijo llamado Wilmington, y ¡ninguno de la familia hablaba inglés!

Sin embargo, la mayoría de los discípulos tenían nombres hebreos: Santiago es simplemente la forma griega del hebreo Jacobo (taconeo). El nombre de su hermano Juan refleja el nombre hebreo Yochanan (Dios es gracioso). Tomás es la forma griega del hebreo Teom que significa “gemelo”. Mateo, Judas, Alfeo y Lebbeo son, de la misma manera, nombres del Nuevo Testamento en el hebreo, que igualmente encontramos en el Antiguo Testamento o cuando menos tienen una raíz hebrea fácilmente identificable. Aunque no vemos ningún nombre con la palabra hebrea ben (hijo) que la precede, puede simplemente ser porque fueron trasliterados al griego. Por ejemplo, cuando Jesús habló con Pedro, dice, “Simón hijo de Jonás” (Juan 1:42), que más claramente es, Simón ben Jonah. Esta conclusión es apoyada por el gran número de nombres hebreos que aparecen en el Nuevo Testamento.

El Cuadro 2 demuestra que aunque el arameo bar era una designación común para hijo, la mayoría de los nombres aún viene de un origen hebreo. Más aún, los nombres son, de hecho, un pobre indicador del lenguaje hablado porque aún algunos de los discípulos (judíos) tuvieron nombres exclusivamente griegos, o, en el caso de Pedro, tuvo tres nombres, cada uno en diferente lenguaje. Así, la distinción ben/bar prueba no ser de ayuda alguna para determinar que lenguaje habló la persona, y así, en presencia de nombres que tuvieron bar no prueba que el arameo haya reemplazado al hebreo en alguna forma.

Targumim

Otra razón para asumir que Jesús hablaba arameo es el uso de Targumim. Targum (Targumim es plural) es la palabra hebrea para las traducciones del Antiguo Testamento (AT). Para los judíos que vivían fuera de Israel, debido a su dispersión por centurias antes de Jesús, el hebreo realmente se convirtió en una lengua muerta. Por lo tanto, ellos tradujeron el AT al arameo que fue la lengua internacional. Más aún, hubo más que solo un Targum. Hubo algunos diferentes escritos en diferentes tiempos, en diferentes lugares como en Babilonia, donde definitivamente era hablado el arameo, y en otros sitios tales como Israel (el Targum palestino, que fue escrito después de Jesús). Desafortunadamente, surgió un malentendido sobre el uso del Targumim referente a la pregunta del hebreo o el arameo. El error consiste en que se asume que debido a que el Antiguo Testamento fue traducido al arameo, Jesús y los judíos de Israel de esos días no sabían hebreo.

Hay algunas cosas que deberían mantenerse en mente cuando se considera el papel del Targumim. Fueron más que simples traducciones, también fueron comentarios de las Escrituras. Y, más importante, “el lenguaje del Targumim palestino es algunas centurias posterior al primer siglo. No pudieron ser usados como ejemplo del arameo del primer siglo” (Buth 1987: 30-31). Así, para muchas personas, el arameo del Targum palestino podría haber sido su primera lengua, pero no en el tiempo de Jesús. El arameo no se convirtió en la primera lengua de los judíos de Israel ¡hasta después del 200 DC!7 (Buth 1987:31). De manera que, aunque el Targumim son fuentes útiles, no son en ninguna forma indicativos del lenguaje de los días de Jesús y no debería ser usado para argumentar que los judíos en esos días no sabían hebreo. De hecho, el Diccionario de la Biblia Smith afirma que “el Targum más temprano, que es el de Onkelos en el Pentateuco empezó a escribirse cerca del segundo siglo de la era cristiana; aunque no se asumió su forma en ese presente hasta el final del tercero o principios del cuarto siglo” (Smith 1884:Targum entry).

3

La Evidencia del Nuevo Testamento

Otro recurso importante en nuestra búsqueda es el Nuevo Testamento. Pablo mismo da testimonio personal referente al lenguaje de Jesús cuando va en su camino a Damasco. Dice, “oí una voz que me decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿Porqué me persigues?” (Hch 26:14). Las palabras traducidas como hebreo son las palabras griegas ῾Εβραΐδι διαλέκτῳ – en el dialecto Hebraidi, que traducido literalmente significa “en lenguaje hebreo”. Aunque esto parece ser suficientemente claro para cerrar el caso, hay aún la necesidad de explicarlo en esta forma, nuevamente la presuposición siendo que “sabemos que hablaban arameo”. Este pensamiento es reflejado en algunas traducciones tales como la Nueva Versión Internacional (NIV en el inglés en el original) y Traducciones de las Biblias Nueva Vida (New Living Translations Bibles en el inglés en el original) donde la palabra es traducida como arameo, según se mencionó antes.

Si este fuera el único ejemplo de la palabra hebreo en el Nuevo Testamento, entonces nuestro reclamo referente al lenguaje que habló Jesús podría tener menos peso. Sin embargo, previamente en Hechos, cuando Pablo está frente a sus acusadores en el templo, aprovecha la oportunidad para proclamar el evangelio a sus paisanos de quienes estaba deseoso que tuvieran a Cristo. “Como él se lo permitió, Pablo, de pie en las gradas, hizo señal con la mano al pueblo. Hecho un profundo silencio, comenzó a hablar en hebreo diciendo:..” (Hch 21:40). Nuevamente, la palabra hebreo es la palabra griega ῾Εβραΐδι – Hebraidi. Las palabras de la cruz de Jesús fueron escritas en tres lenguajes, hebreo (῾Εβραϊστι – Hebraisti), el lenguaje de esa tierra; latín, el lenguaje de Roma y de sus oficiales; y griego, el lenguaje internacional de negocios (como lo es el inglés ahora).

Es interesante esto, la situación actual en Israel es cercanamente paralela a la que había entonces. Hoy, el hebreo es la lengua oficial de esa tierra, es hablado casi por todos. Es seguido por el inglés, lenguaje comercial. Un hombre de negocios está inhabilitado si no tiene cuando menos un poco de conocimiento del inglés, aún si desconoce algunas palabras o la gramática aquí o allá. Y finalmente, el árabe es hablado por casi un quinto de la población. Si alguien realmente desea que un mensaje llegue a la mayor cantidad de gente posible, el o ella debería escribirlo no solamente en hebreo, el lenguaje nacional, sino también en inglés y en árabe. Y con el gran aflujo de inmigrantes rusos, ¡escribirlo en ruso sería una buena idea! Y así, escribiendo el letrero en la cruz de Jesús en hebreo, latín y griego, Pilato se aseguró de comunicar el mensaje a la mayor cantidad de gente posible. Sólo porque no estaba en arameo, no quiere decir que nadie hablaba esa lengua. Parecería que el arameo no era considerado suficientemente importante o tal vez no era mucha la población que lo hablaba, para escribirlo también en esa lengua.

Una explicación común en referencia a porqué Jesús habló a Pablo, y Pablo a sus oidores en hebreo es porque era muy ordinario. Sin embargo, un poco de investigación y lógica lo demostrará por otra parte. Primero que nada, ¿porqué podría hablar Jesús a Pablo, y Pablo a su audiencia en un lenguaje muerto? Cuando se hace una declaración importante, la mejor opción es el lenguaje materno, porque hay mucho menos oportunidad de ser malentendido. Esto es especialmente cierto con Pablo tratando de persuadir a la multitud en el templo no sólo para aceptar a Jesús, sino también ¡para salvar su vida! El hecho de que Lucas, en Hechos diga que Pablo habló hebreo no indica que estuviera fuera de lo ordinario. Debe tenerse en mente que Lucas estaba escribiendo en griego, sería importante para Lucas decir a su audiencia que aquí Pablo usó hebreo, el lenguaje de los judíos en Israel, más que el griego, el lenguaje en que él se comunicaba con los gentiles. El contexto no sugiere en ninguna forma que Pablo estaba hablando hebreo en lugar de arameo.

En segundo lugar, en los sitios donde el Nuevo Testamento dice en hebreo, la mayoría son nombres de lugares. Por ejemplo Juan, en 19:13, da el nombre traducido (El Enlosado) y entonces dice a los lectores cuál era el nombre en el lenguaje original (Gabata). No hay nada anormal o fuera de ordinario hacerlo así porque Juan estaba escribiendo a voceros griegos quienes probablemente no tuvieran idea de lo que significaba Gabata. Si yo le dijera a usted que los judíos ortodoxos van a HaKotel a orar, usted probablemente no me entendería. Sin embargo, si digo, van al Muro Oeste, que en hebreo es HaKotel, usted entendería lo que estoy refiriendo y aprendería una palabra hebrea en el proceso.

4

¿El Hebreo es Realmente Arameo?

De manera que, a pesar de toda la evidencia que dice que el hebreo era hablado, ¿por qué la mayoría de los eruditos y ciertos traductores de la Biblia asumen que hebreo realmente significa arameo? La palabra arameo en griego es Συριστί, Syrist, que, sin embargo, nunca aparece en el Nuevo Testamento, aunque se aprecia algunas veces en la Septuaginta (la traducción griega del Antiguo Testamento). Como era posible que los escritores del NT se expresaran en arameo si lo deseaban, ¿por qué no lo hicieron si hebreo realmente significa arameo? La suposición común es que debido a que el hebreo era una lengua muerta, los autores del NT de hecho quieren decir arameo cuando mencionan el lenguaje hebreo. Hicieron esto porque, supuestamente, el arameo era el lenguaje de los hebreos.

De manera que el lenguaje hebreo, de acuerdo con este punto de vista, es mucho más como el lenguaje americano significa inglés o que, hablando austríaco, desde luego, significa hablar alemán. Matthew Black, sugiere que “el uso del término “hebreo” para referirse al arameo es rápidamente explicable porque describe el dialecto peculiar del arameo que había crecido en Palestina desde los días de Nehemías…” (Black 1967:48). De la misma manera, Ken Penner puntualiza la opinión de eruditos previos:

El punto de vista es mejor articulado por Gustav Dalman y Theodore Zahn, hace un siglo. […]. El hebreo no era un lenguaje hablado en el primer siglo, o fue cuando menos, sobrepasado grandemente por el arameo. […]. Esta línea de razonamiento sostiene que debido a que los hebreos normalmente usaban el arameo más que el hebreo, el arameo pudo ser llamado el lenguaje del pueblo hebreo, y por lo tanto, el lenguaje hebreo (Penner 2003).

Su pensamiento va más o menos así: Después de que el rey Nabucodonosor conquistó Jerusalén y dispersó a sus residentes, el hebreo eventualmente murió y fue reemplazado por el arameo. Por lo tanto, los judíos que regresaron de Babilonia ya no hablaban hebreo; su nueva lengua materna era el arameo (el nuevo lenguaje “hebreo”), como fue atestiguado supuestamente por el uso del arameo en los libros de Daniel y Esdras. Sin embargo, el uso del arameo en esos libros es fácilmente explicable: los portavoces arameos en Babilonia han sido citados, escritos o incluidos en la narrativa. Por ello, el hebreo nunca murió. Si así fue, entonces, ¿porqué los profetas posteriores (después del 530 AC) escriben en hebreo? ¿Porqué Zacarías, Malaquías, Hageo, Esther, Nehemías (y todos los capítulos de) Esdras y Daniel no fueron escritos en el lenguaje de la gente común, que deberían haber entendido? Si hubieran sido escritos en un lenguaje que no fue la lengua materna de la mayoría de la gente, entonces podemos concluir que Dios no estaba interesado en comunicarse con Su pueblo (Vea Buth 1987:28). Pero escribieron en hebreo para las masas y sabemos que esos libros son del post-exilio, lo que quiere decir que el hebreo era aún un lenguaje hablado. Miremos ahora más de cerca los libros de Nehemías y de Esdras para ver si apoyan la declaración acerca de que los judíos perdieron el hebreo como su lengua materna.

Nehemías y Esdras

Uno de los pasajes más comúnmente citados y utilizado supuestamente para probar que los cautivos que regresaron hablaban arameo es Nehemías 8:8. “Ellos leían (meforash, מפרשׁ) en el libro de la Ley de Dios, explicando y aclarando el sentido, de modo que entendiesen la lectura”. La tendencia pro-aramea ve en este versículo la prueba de que las Escrituras en hebreo necesitaban ser traducidas al arameo que el pueblo hablaba, lo que se refleja en algunas versiones de la Biblia (The Message y la New American Standard Bible en el inglés en el original). “Ellos leían del libro, de la ley de Dios, traduciendo para dar el sentido de manera que entendieran la lectura” (NASB). ¿Pero este versículo realmente dice que traducían de un lenguaje a otro?

Las primeras palabras de este versículo en hebreo son sinceras – Leían en el libro de la ley de Dios (mi traducción). El desacuerdo ocurre cuando llegamos a la palabra מפרשׁ, meforash, que viene de la raíz hebrea פרשׁ, parash, significando distinguir, separar, clarificar. La idea de que esto significa traducir simplemente no está apoyada por en texto hebreo. En Levítico 24:12 encontramos esta misma raíz hebrea con el significado de clarificar. “Y lo pusieron bajo custodia, hasta que fuesen recibidas (parash) instrucciones exactas de parte de Jehovah”. Y lo encontramos después en Números 15:34 con el mismo significado. “y lo pusieron bajo guardia, porque no había sido declarado (parash) qué se había de hacer con él”. No hay indicación en absoluto de que haya una traducción de un lenguaje a otro. Finalmente, vemos esto en otro lugar que ha ocasionado que algunos concluyan que esto podría significar traducción. Esdras 4:18 refiere que el rey Artajerjes, de habla aramea, recibió la carta enviada a él y la contestó. Este versículo, desde luego, está en arameo porque es la correspondencia entre el rey y Rehum y Shimshai como se discute abajo. Dice, “El documento que nos enviasteis fue leído claramente (mefarash) en mi presencia”. La palabra claramente es la palabra aramea mefarash.

¿Cómo podría esta palabra se entendida aquí? ¿Debería ser traducida o es claramente o en forma distinta? Afortunadamente, el contexto sólo apoyará una de las dos opciones, por consiguiente, aclarando para nosotros cual debería ser. Necesitamos recordar que la carta escrita por Rehum el comandante y Shimshai el escriba, dos líderes de los habitantes que estaban en contra del regreso de los judíos, era traducida al rey al arameo (“En los días de Artajerjes escribieron Bislam, Mitrídates, Tabeel y sus demás compañeros a Artajerjes, rey de Persia. El documento estaba escrito en escritura aramea, y traducido al arameo” Esdras 4:7). Esta carta fue puesta en arameo y entonces enviada al rey, esta es la razón por la que el texto completo de Esdras 4:8 cambia del hebreo al arameo. De manera que, si la carta enviada al rey estaba en arameo, entonces porqué habría una necesidad para otra traducción si la palabra mefarash/meforash significan traducir? ¿El escriba del rey la traduciría a otro lenguaje además del arameo, que era el lenguaje oficial de la corte? La respuesta obvia es no. No había necesidad de traducir la carta al arameo porque ¡ya estaba escrita en ese lenguaje!

Se nos ha dejado solo con una opción del significado de meforash; es clarificar, distinguir. Esto es, la carta fue leída cuidadosamente, y aparentemente el rey debió haber puesto atención realmente y ¡no estaba dormido o soñando de día! Y así el significado en Nehemías 8:8 también quiere decir clarificar, distinguir, y no traducir.

Adicionalmente al examen del significado de la palabra hebrea meforash, hay algunos otros factores contextuales que sirven para clarificar que Nehemías 8:8 no se está refiriendo a traducir. No debe ser pasado por alto que el libro de Nehemías por entero ¡fue escrito en hebreo! Si hubiera sido escrito en arameo, entonces el argumento de traducción pudiera haber tenido algún peso. El libro de Nehemías fue escrito en el tiempo de este evento o un poco después, así mostrando que el hebreo era el lenguaje común. Sí, pero ¿no fue Esdras escrito en arameo y no probó eso que los judíos hablaban esa lengua? Nuevamente, hay una pequeña duda acerca de que los judíos que retornaron hablaban arameo. La pregunta real, sin embargo, es si el puebo judío reemplazó al arameo por el hebreo como la lengua materna.

Es verdad que tres y medio capítulos de Esdras están escritos en arameo. Sin embargo, lo que es crucial para un entendimiento apropiado es lo que fue escrito en esos tres y medio capítulos. El libro de Esdras, como cualquier otro libro en la Biblia Hebrea, empieza en hebreo. Solo en medio del capítulo cuatro el libro cambia del hebreo al arameo. La razón es muy obvia. Empezando en 4:8, los antagonistas de los judíos que trataban de reedificar las paredes escriben una carta para el rey Artajerjes en Persia. Esdras 4:7 describe la carta, “En los días de Artajerjes escribieron Bislam, Mitrídates, Tabeel y sus demás compañeros a Artajerjes, rey de Persia. El documento estaba escrito en escritura aramea, y traducido al arameo” (el énfasis es mío). Advierta que ellos necesitaban escribir la carta en un lenguaje ¡diferente al de la tierra! Se nos ha dicho específicamente que tradujeron al arameo. Y entonces en 4:11 leemos, “Esta es la copia de la carta que le enviaron”, que nos dice específicamente que lo que sigue es una copia de la carta que enviaron en el lenguaje del rey (arameo) y no en su lenguaje (hebreo). La palabra para traducir no es meforash sino מתרגם, meturgam.

Los siguientes tres capítulos siguen un curso similar. El volumen del capítulo cinco es una carta de Tatnai a Darío, la mayoría del capítulo siete es la carta de Artajerjes a Esdras. Para sugerir de esta manera que el hecho de que estos capítulos estén en arameo, de alguna manera prueban que los exiliados del retorno no hablaban hebreo, no sigue el contexto de los pasajes. Se nos ha dicho muy claramente que en los capítulos mencionados, lo que tenemos son copias de las cartas de correspondencia entre el imperio persa, que habló arameo, además de los habitantes de Jerusalén.

Así, el entendimiento adecuado de Nehemías 8:8 de ninguna manera sugiere que ellos necesitaran traducir las Escrituras a la nación que no los había abrazado en los setenta años previos. Esto no es diferente de cómo leemos la Biblia y entonces exponer y explicar lo que significan esas palabras y como se aplican a nuestras vidas. Ahora podemos concluir de Nehemías y Esdras que el arameo podría ser considerado hebreo. El hebreo permaneció hebreo, y el arameo, como hemos visto, fue referido como arameo. Por lo tanto, concluimos que el hebreo nunca murió.

Palabras Semitas en el Nuevo Testamento

En toda equidad con Black y muchos otros eruditos como él, debería notarse que su posición no está fundamentada solamente en la suposición de que el hebreo murió empezando con Esdras y Nehemías. Hay algunas palabras en el Nuevo Testamento que de hecho, son arameas. Por ejemplo, maranatha (que realmente son dos palabras: mare y ata “El Señor viene”) en 1ª de Corintios 16:22 donde Pablo está escribiendo a esta audiencia no israelita, no hebreo-parlante (aunque todavía ata es usada en el Antiguo Testamento hebreo cuando menos veinte veces).

De igual manera, hay algunas otras palabras que tienen la apariencia de ser arameas como Sabbatha y Pascha, además de algunas palabras habladas por Jesús, todas las que serán tratadas en un capítulo ulterior. No obstante, es desafortunado que esos eruditos simplemente no tomaron la Palabra de Dios en su valor real y aceptaron la palabra hebreo (῾Εβραΐs o Hebrais) en las Escrituras como significando hebreo, especialmente porque ahora tenemos suficientes fuentes externas para validar que donde los escritores del Nuevo Testamento dicen que algo que estaba en hebreo, realmente era hebreo. También es desafortunado que algunos traductores modernos están siguiendo la dirección de algunos eruditos y actualmente están substituyendo arameo donde dice hebreo. La Palabra de Dios es fiel y verdadera y puede ser confiada en aún los detalles más minuciosos, aún cuando es contraria a la erudición actual.

Los escritores del Nuevo Testamento identificaron ciertas frases prolijas como hebreo en nueve ocasiones, una de ellas es cuando Jesús está hablando a Pablo. En lugar de estar tratando de hacerla caber en una idea preconcebida acerca de lo que significa, simplemente podemos aceptar los testigos del Nuevo Testamento y creer que el hebreo realmente significa ¡hebreo! Veamos el testimonio de algunas fuentes de la antigüedad bíblicas y no bíblicas donde todas ellas dicen que el lenguaje hebreo en el Israel de ese tiempo era hebreo.

Septuaginta

La Septuaginta, la traducción griega del Antiguo Testamento, escrita aproximadamente de 280-250 AC, claramente diferencia entre la palabra hebreo (hebrais) y la palabra arameo (Siríaco o Siristi). En 2o de Reyes 18:26, la distinción se hace entre hebreo, que era el lenguaje de los israelitas y arameo, de Asiria. “Entonces Eliaquim … dijeron al Rabsaces: –Por favor, habla a tus siervos en arameo (Συριστί), porque nosotros lo entendemos. No hables con nosotros en hebreo (literalmente Ιουδαϊτί, Youdaiti – Judío – el lenguaje de Judá)8, a oídos del pueblo que está sobre la muralla”. Este evento sucedió en el siglo octavo AC, más de 200 años antes de que los exiliados judíos regresaran aproximadamente en 530 AC. Esto es importante para nuestra pregunta porque muestra sin error que había una distinción entre el hebreo y el arameo.

Josefo

Josefo, el historiador judío con quien estamos en gran deuda por mucho de nuestro conocimiento del periodo del segundo templo, escribe en el prefacio de su obra monumental, Antigüedades de los Judíos, “Ahora me he encargado de la presente obra, como pensando que parecerá valiosa a todos los griegos para su estudio; porque contendrá todas nuestras referencias de la antigüedad, y la constitución de nuestro gobierno, como se ha interpretado de las Escrituras hebreas”. Aquí declara que las Escrituras Hebreas serán su recurso material primario. El distingue inequívocamente entre el hebreo y el arameo por su comentario del texto anterior de 2º Reyes 18:26, “Cuando el Rabsaces hizo su alocución en lengua hebrea ([῾Εβραϊστι=hebraisti], porque era fluido en ese lenguaje, Eliaquim estaba temeroso porque la multitud le escuchara y se enojara; de manera que deseaba que les hablara en lengua Siríaca [συριστὶ = syristi – Aramaic]”9 (Antiquities 10, 1, 2).

Después en las Guerras de los Judíos 5, 9, 2, Josefo declara, acerca del líder romano, “Pero entonces Tito… envió a Josefo a hablar a ellos en su propia lengua; porque se imaginó que ellos podrían beneficiarse por la persuasión de un paisano suyo”. Después en 6, 2, 1, dice en términos inequívocos, “Josefo se paró en un lugar donde podía ser escuchado, no sólo por Juan, sino por muchos más, y entonces les declaró lo que César le había dejado a cargo, y esto fue en lengua hebrea [ἑβραί̈ζων – hebraidzon]”10. Vemos que el usa la misma palabra para hebreo (῾Εβραΐs – Hebrais) refiriéndose a su propia lengua como el hebreo (῾Εβραΐs – Hebrais) de la Septuaginta. Si Josefo hubiera deseado indicar que su propia lengua era el arameo, ¿porqué no hizo? El ciertamente entendió la diferencia entre las dos como lo hace notar en su comentario de 2º Reyes 18:26. De aquí, podemos concluir que Josefo entendió el lenguaje hablado por los judíos en Jerusalén cuando él habló en nombre de Tito en su (esto es, los judíos) lenguaje, como siendo el mismo lenguaje del Antiguo Testamento, que era hebreo. Debería subrayarse que Josefo escribió sus libros algunos años después de la destrucción del templo en 70 DC. Eso quiere decir que hasta el final del 70 DC, los habitantes de Jerusalén hablaban una forma de hebreo como su lengua materna, esto es, la forma en que estaban conversando más confortablemente. Después de todo, ¿porqué Josefo les urgiría a “rendirse” a un lenguaje muerto que solamente era usado en las reuniones religiosas? Más aún, Josefo, entendiendo que las vidas de sus amigos judíos estaban en el banquillo, hubiera usado el lenguaje más fácilmente comprensible de manera que no hubiera malos entendidos.

La Carta de Aristeas

La Carta de Aristeas, (escrita en griego alrededor del 200 AC), que menciona que la sección Torá de la Septuaginta fue traducida en setenta y dos días por setenta ancianos judíos, menciona que aunque se asume que ellos (los judíos) hablaban arameo, ellos, de hecho, hablaron un lenguaje diferente. El escritor dice, “Se necesita una traducción [para las Escrituras hebreas] … ellos [los judíos] se asume que usaron arameo (Siríaco), pero ese no es el caso, es un tipo (de lenguaje) diferente [eteros]”. (Aristeas, sección 11. Traducción Buth 1987:28). El Dr. Buth explica posteriormente, “Muchos judíos en Egipto conocían y usaban el arameo y muchas comunicaciones en Israel eran recibidas y entendidas en arameo. Esto explica porqué la gente podía asumir que el arameo era el lenguaje de Yehud (como Israel lo llamó en ese tiempo). Sin embargo, el escritor de Aristeas lo conocía mejor” (Buth 1987:29). Aquí, llanamente, vemos de una fuente antigua que el lenguaje de Israel aproximadamente uno o dos siglos antes de Jesús, no era arameo; y esto no es bien comprendido como un dialecto arameo, en este caso, por la palabra eteros que significa algo de un tipo totalmente diferente. Esto no es para decir que nadie hablaba arameo en Israel; de hecho, lo hablaban, pero no como su lengua primaria de conversación.

Lo que debe entenderse es que había más gente además de los judíos viviendo en Israel en ese tiempo, y los judíos trataban con ellos frecuentemente en arameo. Pero en sus círculos personales, los judíos hablaban hebreo. El arameo era uno de los pocos lenguajes en Israel en ese tiempo. Shmuel Safrai puntualiza, “El arameo era el lenguaje de comunicación entre judíos y aquellos no judíos que no estaban conectados con el gobierno o viviendo en ciudades griegas. Un no judío ordinario mencionado en la literatura rabínica está referido como un arameo y generalmente tiene un nombre arameo más que uno griego (Tosefta, Pesahim 1:27)” (Safrai 1991ª). El lenguaje “diferente” de la Carta de Aristeas se refiere al hebreo mishnaico. Ellos no pudieron comprender muy bien el hebreo bíblico antiguo (esto es, el hebreo estándar bíblico, el lenguaje de David e Isaías, etc.), pero tampoco hablaban arameo. Podemos deducir también de esta carta que el lenguaje “diferente” no era griego porque podría no haber necesidad de una traducción; la Septuaginta ya existía.

No entendieron mucho del hebreo en algunas partes de la Biblia y por eso necesitaban una traducción. Como se mencionó antes, el hebreo, como un lenguaje viviente, era un lenguaje en proceso de cambio. Para el tiempo del 200 o 100 AC, el lenguaje había cambiado significativamente de manera que el lector promedio podría no entender las Escrituras fácilmente. Una traducción podría beneficiarles grandemente, así como muchos de nosotros preferimos la New King James Version (Versión Nueva King James en el inglés en el original) a la arcaica versión King James, aunque con suficiente perseverancia, la mayoría de nosotros podría eventualmente leer el texto antiguo.

Jerome

Alguien que no debería ser pasado por alto es Jerome, un monje ascético que vivió en Belén en el cuarto siglo DC, quien escribió una serie de comentarios de la Biblia y numerosas cartas. Dedicó mucho tiempo a aprender hebreo de manera que pudo traducir la Biblia al latín a partir del hebreo versus la versión (en griego) basada en la Septuaginta. Jerome hace numerosas referencias al lenguaje hebreo en todas sus cartas a diferentes personas. En sus escritos hay diecinueve pasajes que hablan de un “nuevo evangelio en hebreo” o un evangelio “de acuerdo a los hebreos”. Jerome establece en “Vidas de los Hombres Ilustres” (Lives of the Ilustrious Men, en el inglés en el original) 3, en el volumen 3 de los Padres Nicenos y Post-Nicenos,

Mateo, también llamado Leví, apóstol y republicano activo, compuso un evangelio de Cristo publicado primeramente en Judea en hebreo por causa de aquellos de la circuncisión que creyeron, pero esto fue después traducido al griego aunque no es sabido por qué autor. El hebreo por sí mismo ha sido preservado hasta el presente día en la Biblioteca de Cesarea donde Pánfilo la guardó muy diligentemente. He tenido también la oportunidad de tener el volumen descrito por los nazarenos de Berea, una ciudad de Siria, que actualmente lo usan. En este se recalca que dondequiera que estuviera el evangelista, fuera por su cuenta propia o en la persona de nuestro Señor el Salvador, cita el testimonio del Antiguo Testamento, no sigue la autoridad de los traductores de la Septuaginta, sino del hebreo (Vea también Blizzard 989).

Fragmentos de Papías

Papías fue uno de los padres de la iglesia primitiva que vivió desde 70 a 155 AC. El historiador de la iglesia primitiva Eusebio recalcó que “tuvo el privilegio de estar asociado con Policarpo, en la amistad de San Juan mismo, y de otros que vieron al Señor” (Eusebio 3.39.15). En estos fragmentos de correspondencia, se hace una declaración importante referente al lenguaje de los discípulos de Jesús, específicamente Mateo, aunque hace referencia también a los otros discípulos. Dice acerca de Mateo (Fragmento VI), “Mateo juntó los oráculos [del Señor] en lenguaje hebreo, y cada fue interpretado tan bien como pudo” (Eusebio, III, 39, 1). Así observamos, de la boca de un hombre que vivió poco después del tiempo de Jesús y quien había nacido en el tiempo de la destrucción del templo, que Mateo reunió las palabras de Jesús en hebreo. Esto prueba que las personas para quienes Mateo escribió su libro original pudo haber estado escrito en hebreo porque las personas usualmente no escriben un libro en un lenguaje que nadie habla, a menos que no estén preocupados para comunicar su mensaje11. Este hecho por sí solo no prueba que Jesús habló hebreo, pero demuestra ampliamente que hubo gente de habla hebrea viviendo en esa tierra aún hasta después de sus días.

Esto está completamente de acuerdo con los hallazgos de muchos eruditos que sugieren que los puntos evidénciales indican que no sólo que el evangelio de Mateo fue escrito en hebreo, sino que también hay un patrón general del hebreo detrás del Nuevo Testamento. El Dr. Roy B. Blizzard Jr. Puntualiza, “La evidencia más concluyente para el hebreo como el lenguaje principal que está detrás no sólo de los evangelios sinópticos, sino del Nuevo Testamento por entero, es el texto en sí mismo. El Nuevo Testamento está literalmente lleno de semitismos: vocabulario hebreo, sintaxis hebrea, idiomas hebreos, patrones de pensamiento hebreo, y teología hebrea” (Blizzard 1989:6).

Resumen

Hemos visto que no es verdad la declaración comúnmente defendida que dice que Nehemías 8:8, porciones de Esdras y Daniel indican que el arameo había reemplazado al hebreo. La palabra clave en Nehemías puntualiza claramente que estaban dando una explicación de las Escrituras. Las porciones de Esdras y Daniel en arameo fueron escritas en una época que corresponde entre Jerusalén y el imperio persa en Esdras y en comunicación o inclusión del pueblo de Babilonia en el libro de Daniel. Así, esos libros no pueden ser usados para apoyar la declaración de que el arameo se convirtió en el lenguaje de los judíos. Más aún, son consistentes con el hecho de que el hebreo permaneció como lenguaje primario. Además, la Septuaginta, Josefo, la Carta de Aristeas, Jerome, y los escritos de Papías claramente indican al hebreo como el lenguaje del primer siglo y de Jesús. Hacen una clara distinción entre los lenguajes hebreo y arameo y repetidamente establecen directa o indirectamente que el hebreo era el lenguaje de los judíos. Adicionalmente a esto, hay una plétora de literatura escrita en hebreo proveniente del primer siglo. Shmuel Safrai dice, “No solamente fue el hebreo el lenguaje prevalente en la tierra de Israel durante el primer siglo, también fue el lenguaje en el que se escribieron la mayoría de las obras literarias” (Safrai 1991b). El cita muchas fuentes judías que fueron escritas en hebreo durante o aún después del tiempo de Jesús tales como el Haggadah, Halacha, Midrash, etc. La conclusión es que “el hebreo fue ciertamente el lenguaje mayormente escrito en la tierra de Israel en el tiempo de Jesús entre todas las corrientes del judaísmo y en todos los géneros literarios. Aunque hay documentos aparentemente escritos en arameo por los judíos en este periodo, son insignificantes en número cuando los comparamos con la vasta literatura escrita en hebreo. “Más aún, como este estudio fue tan completo, él audazmente hace la declaración de que “el hebreo fue el lenguaje dominante hablado y escrito en toda la tierra de Israel en el tiempo de Jesús. Por eso es posible que no solamente Jesús haya dado Su enseñanza en hebreo, sino que Su biografía fue escrita también en ese lenguaje” (Safrai 1991b).

PARTE DOS

Las Palabras de Jesús y Los Evangelios

Hemos visto, hasta ahora, que hay extensa evidencia que muestra que el hebreo estaba vivo y en funcionamiento durante el tiempo de Jesús. No era un lenguaje muerto como frecuentemente se ha declarado. De hecho, fue el lenguaje primario de comunicación para el pueblo judío en la tierra de Israel en los días de Jesús. Pero, ¿podemos probar que Jesús y Sus seguidores hablaron hebreo?

En un sentido, esto es como vivir unos cuantos cientos de años en el futuro y tratar de probar que algunos suizos hablaron alemán como lengua materna. Puede ser, se puede concluir eso, pero también hay ciudadanos suizos que hablan francés e italiano, apenas sabiendo que algunos hablan alemán, no prueba que ese es el lenguaje nativo, aunque eso proporciona el ambiente importante del lenguaje. Por otro lado, una palabra ocasional aquí y allá en francés o italiano no prueba que nuestra persona imaginaria hable alemán. Sin embargo, si en todo tiempo las palabras transliteradas de la persona prueban que son en alemán, podríamos son seguridad y como prueba concluyente que él habla alemán como lengua materna.

Esto es esencialmente el mismo escenario que tenemos cuando consideramos la pregunta acerca de qué lenguaje hablo Jesús en su vida diaria y en su ministerio. Recuerde, la pregunta no es qué lengua era El capaz de hablar

– Probablemente era trilingüe, hablando hebreo, arameo, griego, y quizá aún latín. Nuestro enfoque es cuál usaba El diariamente con Sus discípulos, con los líderes religiosos y con las masas. Como ahora sabemos que el hebreo no era una lengua muerta y que era dispersa en Israel en ese tiempo, debemos demostrar que También Jesús lo usaba. Por lo tanto, el resto del libro examinará (a) las palabras que los escritores del evangelio usaron eran en hebreo, (b) algunos nombres de lugares mencionados eran hebreos, (c) esas palabras de Jesús que han sido dejadas en el lenguaje original (d) y otras pocas palabras que son conocidas, son hebreas, y no arameas. Hay muchas claves que, en una inspección cercana, revelarán justo a cuál lenguaje pertenecen y, consecuentemente, muestran que Jesús estaba utilizando palabras y frases hebreas en Su vida diaria y en Su ministerio.

Transliteración

Un término importante que debería ser definido antes de continuar es transliteración, que significa escribir una palabra de un lenguaje a otro sin traducirlo. Por ejemplo, cuando escribimos aleluya, estamos transliterando las palabras hebreas הללו יה al español. La transliteración es gloria a DIOS. El Nuevo Testamento fue escrito en griego, aunque algunas palabras están simplemente transliteradas del hebreo (o supuestamente arameo) a las letras griegas. Por ejemplo, aleluya escrito en el Nuevo Testamento es ἀλληλούϊα (aleluya). Todo lenguaje tiene limitaciones al reproducir los sonidos de otros lenguajes. Hay ciertos sonidos del español que el inglés no puede reproducir, así también el hebreo tiene letras que el griego no puede reproducir, y viceversa. Podremos ver que el asunto de la transliteración es una clave importante para determinar qué lenguaje habló Jesús.

5

Palabras Declaradas como hebreas por los Escritores del Nuevo Testamento

Las palabras Sabbatha, Pascha, Bethesda, Baggatha, y Golgotha están citadas para apoyar la declaración de que el arameo era el lenguaje de Jesús y de Israel en el primer siglo. Su característica común es la letra griega alfa al final, que es la transliteración de palabras presumiblemente arameas. Alfa pudo supuestamente describir una א (Alef) subyacente al final de esas palabras, lo que sugiere ser arameo porque esa era la forma de expresar el artículo definido el en arameo; mientras que en hebreo colocarían la letra ה (he) al principio de una palabra. Nuevamente, el asunto de la transliteración es muy importante en nuestra discusión. En otras palabras, las palabras hebreas o arameas que vemos escritas en el Nuevo Testamento Griego son solamente la aproximación más cercana que permite el lenguaje en griego, así como hay algunas palabras foráneas que no pueden ser reproducidas cuando se escriben en inglés. De manera que, aunque parece una alef subyacente, no podemos estar seguros porque sólo la tenemos escrita en letras griegas.

Sabbatha y Pascha

Las palabras hebreas Sabbath y Pesach son consistentemente transliteradas en la Septuaginta como σάββατα, Sabbatha, y πασχα, Pasha, de manera que no deberíamos sorprendernos por ver deletreos idénticos en el Nuevo Testamento. Ken Penner discute la presencia de la letra alfa al final de las palabras. “La gramática griega Blass-Debrunner-Funk explica que la alfa al final puede ser añadida a las palabras semíticas para ayudar a la pronunciación griega, como lo hace para la forma sabbata. El griego aborrece los finales de las palabras en una consonante como la tau. Fue natural añadir el sonido alfa para mantener la palabra en lugar de terminarla con una consonante” (Penner 2003). Podemos concluir que ninguno de los escritores del Nuevo Testamento sabían del deletreo de la Septuaginta, o ellos simplemente supieron que así fue como uno transliteró esas palabras. Sin embargo, no podemos concluir que los traductores de la Septuaginta fueron traduciendo de una fuente aramea porque la mayoría, si no todos los del Targumim fueron traducidos después. Más aún, las palabras sabbath y Pesach son originalmente hebreas o palabras israelitas. Se originaron al inicio de la nación israelita en el monte Sinaí con la entrega de la ley y tal vez aún antes. Y así, cuando vemos esas palabras en la Septuaginta con la letra alfa al final, la única explicación es que es debido a la transliteración.

El alfa al final de Betesda (Juan 5:2), Gabata (Juan 19:13, y Golgota (Juan 19:17) es debido al mismo asunto de la transliteración. Muy al contrario de la aseveración de que son arameas, encontramos que esas palabras son de hebreo sólido con la letra a al final como producto de transliteración. Cómo fue notado, una a, o alfa, al final de palabras arameas indica la palabra el. Como los tres versículos dan la traducción así como la transliteración de las palabras, deberíamos ver el artículo definido el en traducción griega si, como se asegura, las palabras son arameas. En otras palabras, si las palabras Betesda, Gabata, y Gólgota son arameas y la letra a, o alfa, es la el en arameo, entonces deberíamos ver el equivalente del artículo definido en el griego. Sin embargo, como veremos, ninguna de estas palabras es definitiva.

Betesda

“En Jerusalén, junto a la puerta de las Ovejas, hay un estanque con cinco pórticos que en hebreo se llama Betesda”12 (Juan 5:2). Esta es una palabra compuesta (como Belén significa casa de pan) y es completamente hebrea. Betesda significa casa de misericordia y viene de Beth que quiere decir casa y Chesed que significa misericordia. Como el griego no podía transliterarse, la “h” suena como “Baj”, ellos simplemente lo forzaron a dejarlo tal cual. Es casi como si Juan se apropiara todo este debate diciéndonos que la palabra es hebrea.

Gabata

“Cuando Pilato oyó estas palabras, llevó a Jesús afuera y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado El Enlosado, y en hebreo Gabata” (Jn 19:13 VRV). De acuerdo con el Diccionario Griego Thayer, Gabata quiere decir “elevado o una plataforma”. La misma palabra raíz גבה, gabah13, se encuentra en la Biblia Hebrea noventa y cuatro veces (Diccionario Teológico del Antiguo Testamento in situ) con el significado general de “alto” o “exaltado”.

La traducción griega de pavimento es lithostrotos, λιθόστρωτος, que literalmente significa “pavimentado con ladrillos de piedra”. El Diccionario Bíblico Fausset establece “La silla de juicio de Pilato (bema) estaba en ella [el pavimento], donde sentenció a nuestro Señor a la crucifixión. Gabata está relacionado con gibeah, una cima perforada, implicando altura y redondez; una elevación redondeada con mosaico tesselated”. Así, como la beem o plataforma elevada (Gabata) estaba localizada en el pavimento (lithostrotos), vemos la relación entre ellos. Hay una pequeña duda de que esta palabra sea hebrea y no necesariamente debe ser interperatada como aramea. Incidentalmente, las palabras literales del texto griego no tienen la palabra el. Sin ella, clamar que la letra alfa en Gabata es arameo, es un argumento cuestionable, especialmente porque ¡Juan ya había dicho que era hebrea!

Gólgota

“y él salió llevando su cruz hacia el lugar que se llama de la Calavera, y en hebreo Gólgota” (Juan 19:17 VRV). Gólgota es otra palabra hebrea que simplemente ha sido transliterada al griego. La palabra actual en el hebreo es גלגלת, gulgolet, el significado básico es “algo redondo o rodando” y entonces por implicación, “cabeza o cráneo”. Esta palabra se encuentra por todas las páginas del Antiguo Testamento Hebreo (la segunda “L”, o letra hebrea lamed, fue simplemente asimilada en la transliteración griega, que es un suceso muy común en los lenguajes). ¿Cómo sabemos que es hebreo y no arameo? ¿No podría ser solamente arameo y así podríamos lanzar una moneda? Bueno, de hecho, no. Hay dos buenas razones para concluir que sí es hebreo y no arameo. Primero que nada, Juan claramente nos dice en 19:17 que la palabra es hebrea. Seguidamente, el texto claramente dice “Lugar de la Calavera”. Si la alfa al final de Gólgota fuera el artículo definido del arameo, entonces Juan debería haber escrito en griego “lugar de la calavera”. Pero como él ya había dicho que la palabra es hebrea, entonces con seguridad da la traducción, “lugar de un cráneo” (κρανίου, craniou, de un cráneo, τόπον, topon, lugar).

Las cinco palabras hemos visto que son conocidas como hebreas. Sabbatha y Pascha son palabras hebreas muy antiguas de los libros de Moisés y son tan hebreas como pueden ser. La letra griega alfa al final es la transliteración consistente en las páginas de la Septuaginta. O los escritores del Nuevo Testamento sabían de esto o ellos simplemente sabían que así es como se transliteran esas palabras. Las otras tres son declaradas como hebreas por Juan, y buscando claves, todas ellas son mostradas como hebreas basadas en la raíz y la forma. La alfa al final de las palabras, frecuentemente usada como punto de origen arameo, es el mismo fenómeno que vemos en Sabbatha y Pasha. Y como el griego no usa el artículo definido cuando se está hablando de esos lugares, concluimos que la alfa no está indicando arameo, sino que es un asunto de transliteración del hebreo al griego.

6

Eloi, Eloi Lama Sabactani

Marcos 15:34 registra algunas de las últimas palabras de Jesús cuando estaba en la cruz. Han sido usadas para apoyar la declaración de que Jesús habló arameo y no hebreo. “Y en la hora novena Jesús exclamó a gran voz, diciendo: –¡Eloi, Eloi! ¿Lama sabactani? –que traducido quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Estas palabras son cercanamente paralelas a las del Salmo 22:1 en ambos el hebreo original y en el Targumim arameo, aunque Sus palabras, como es registrado en Marcos 15:34 no son iguales. Muchos eruditos han disertado sobre esta declaración como siendo aramea sin haber tomado realmente el tiempo para ver si lo es.

El cuadro 3 (siguiente página) enlista la frase de Jesús de acuerdo a Marcos y Mateo y entonces da el texto desde el Salmo 22:1 en el hebreo original, el Targum (arameo), y entonces la versión cristiana Siríaca (el siríaco y el arameo son básicamente lo mismo). Advierta que ninguno de los textos mencionados anteriormente son exactamente el mismo. La versión de Mateo es exactamente la misma para las primeras tres palabras: Elí, Elí, lama pero entonces difieren con sabactani. El Targum de Salmo 22:1 tiene sabactani como en Marcos y Mateo pero difiere en lo siguiente: Elí, Elahi, en lugar de Eli, Eli, y metul ma en lugar de lama. Mientras que estas son similares en el significado, debe concederse que ellas son significativamente diferentes como para ameritar investigación. La versión siríaca es la más cercana, pero nuevamente, no es una igualdad exacta porque lama está escrito lamna. No debe pasarse por alto, sin embargo, que la versión siríaca fue escrita como una traducción para el Nuevo Testamento y así no puede ser usado concluyentemente para probar de una forma u otra las palabras exactas de Jesús. El resto de la gráfica enlista las diferentes formas para decir Dios en hebreo y arameo (siríaco).

Eloi

Tenemos alguna evidencia interesante en el Nuevo Testamento acerca de que las palabras originales de Jesús fueron narradas por dos de Sus discípulos, – Mateo y Marcos (de acuerdo con la tradición de la iglesia primitiva, Marcos recibió su evangelio por el testimonio de Pedro). Es interesante notar que la versión de Mateo es ligeramente diferente de la de Marcos. Mateo escribe en 27:46 que Jesús dijo ¡Elí, Elí!, ¿lama sabactani? (rememorando el Salmo 22:1 en hebreo Eli, Eli, lama azavtani), mientras que el relato de Marcos dice ¡Eloi, Eloi!. Creo que podemos asumir con seguridad que Jesús no dijo en una forma para Mateo y en otra para el escritor de Marcos mientras estaba en la cruz. La versión de Mateo, – Eli, Eli, es lo que podemos esperar en el hebreo o aún en arameo. Eloi, sin embargo, es un misterio. En la forma en que El lo dijo tiene que ver con el asunto de la transliteración y será respondido en el curso de nuestra investigación.

Sabemos lo que Eloi significa, debido a la inconveniente traducción en el texto, es Mi Dios. La pregunta, desde luego es, si es hebreo o arameo. La verdad es, que no es hebrea ni aramea. Mientras que es cercana a la forma hebrea de אלהים, Elohim, se queda corta. Esta forma no se encuentra ni siquiera una vez en la Biblia Hebrea y como Elohim es una palabra común, no encontrarla nos obliga a concluir que no es hebrea. Sin embargo, tampoco es aramea. Si Eloi fuera arameo, como se supone, entonces porqué no vemos cuando menos un ejemplo de su uso en OT porque en ambos, Daniel 4:5 y 6:22, donde fueron claramente escritas en arameo, las palabras “Mi Dios” no son Eloi, sino אלהי, Elahi. La forma hablada por Jesús como fue registrada en Marcos ¡está claramente ausente! Más aún, el Targumim traduce Mi Dios como Elahi tal y como lo hace el arameo en el tiempo de Daniel. El Targum en el Salmo 22:1 tiene אלי אלהי, Eli, Elahi, (Targum Salmos). Por otra parte, la versión siríaca (aramea) del Nuevo Testamento (escrito alrededor del año 200 DC) actualmente traduce el texto griego de Marcos 15:34 (Mi Dios) ὁ Θεός μου (ho Theos mou) como Elahi y no ¡Eloi! Aparentemente los relatores en arameo no consideraron que fuera arameo tampoco porque escribieron Elahi. Considerando que este texto fue escrito después del tiempo de Jesús, sirve para demostrar que Eloi no es arameo.

Si Eloi no es ni hebreo ni arameo, entonces ¿qué es? Hay tres formas de decir Dios en hebreo: אלהים, Eloim, (2605 veces) sólo en hebreo, usada más frecuentemente para referir al Dios de Israel; אל, El, (242 veces) ambos, hebreo y arameo, más frecuentemente usada para dioses extranjeros, aunque, no obstante, se usó en referencia al verdadero Dios de Israel; y אלוה, Eloah, (56 veces) usada solo en los textos hebreos (primariamente en Job). Todos ellos tienen un significado general de el poderoso14, realmente solo un título, que puede, teóricamente, ser aplicado a cualquiera que “es poderoso”. Elohim, a diferencia de El y Eloah, es la forma plural que significa dioses. Cuando sea usada para el verdadero Dios de Israel, sin embargo, el verbo relacionado a él es siempre singular15. Para decir Mi Dios con El simplemente requiere que uno añada la letra yud al final de la palabra. Así, El se convierte en Eli. Para añadir mi a nombres masculinos en plural como Eloim, sin embargo, básicamente requiere agregar la vocal a y poner el mem (mem hace plural un nombre masculino). Eloim, por lo tanto, se convierte en Elohai. Para hacer la primera persona posesiva de Eloah es similar, aunque desafortunadamente, la primera persona singular mi no se encuentra en las páginas de la Biblia. Esto es, sin embargo, un pasaje en Habacuc 1:11 que tiene el pronombre posesivo suyo (de él), אלהו, Eloho. Así, de acuerdo con los convencionalismos de la gramática hebrea, la forma de decir Mi Dios debería ser Elohi (Gallager, correspondencia personal). El arameo tiene dos formas de decir Dios: El, que es exactamente la misma que su contraparte en hebreo, y la otra forma es אלה, Elah. Para decir Mi Dios es Eli, y Elahi similar a las formas hebreas.

Así, en hebreo o arameo, deberíamos poder ver una de cuatro formas: Elohai o Elohi (solo hebreo), Eli (ambos, hebreo y arameo), o Elahi (solo arameo). No hay otras posibilidades y Eloi es simplemente ninguna de las opciones. Para descubrir qué lenguaje habló Jesús, limitaremos nuestra discusión al Eloi de Marcos porque Eli podría ser en hebreo o arameo. Esencialmente haremos dos preguntas:

1. ¿Qué pasó a la letra he en la mitad de la palabra (equivalente a la letra h)?

2. ¿Hay algunas palabras Eloi en la Septuaginta?

Sin Eli hemos limitado nuestro enfoque a tres candidatos para el misterioso Eloi: las dos palabras hebreas Elohai, Elohi, y la aramea Elahi. No tenemos la palabra actual hebrea o aramea escrita en estas lenguas16 sino en la transliteración griega, que algunas veces puede ser engañosa. Algunos lenguajes no tienen el sonido de respiración áspera que hace la letra h. El inglés por ejemplo, puede hacer el sonido al principio y la mitad de las palabras pero no al final (parece normal para nosotros; sin embargo, ¡el hebreo puede hacer las tres!). El griego puede producir el sonido h al principio de las palabras, pero no en medio o al final17. De manera que, ¿cómo podría uno transliterar cualquiera de las tres formas igualmente del hebreo, arameo o griego? No hay, he hecho, forma alguna de transliterar las palabras sino hacerlo sin el sonido áspero, que daría tres opciones diferentes: Eloai, Eloi, y Elai.

Para probar la teoría, seleccionaremos palabras que sabemos que tienen la letra ה (letra h) en medio y entonces las comparamos con las transliteraciones griegas (en la Septuaginta) donde, si la teoría es correcta, deberá haber ausencia de una marca de sonido áspero (como la letra h). Por ejemplo, Abraham en la Septuaginta es Αβραάμ (Abraam).

Advierta del cuadro 4 en la siguiente página, que las palabras hebreas pierden la h en el griego (y en la transliteración en el inglés). Como se esperaba, la versión griega no puede reproducir la h, y así fue dejada fuera en la transliteración. Por lo tanto, la palabra Eloi no es necesariamente aramea basándose simplemente en la pérdida de la letra H. Por ello mismo, es muy claro concluir que es hebrea. Es claro, la letra hebrea he o h se perdió debido a la transliteración pero, ¿el original fue hebreo o arameo? La pérdida de la letra he en la transliteración griega nos deja con las siguientes tres posibilidades: Eloai, Eloi y Elai.

Es claro, Eloi entra perfectamente en lo que registró Marcos y afortunadamente tenemos un ejemplo de esto en la Septuaginta. Jueces 5:5, “Los montes temblaron delante de JEHOVAH; aquel Sinaí, delante de JEHOVAH Dios de Israel”. Ελωι, τοῦτο Σινα ἀπὸ προσώπου κυρίου θεοῦ Ισραηλ (kuriou Eloi touto Sina apo prosopou kuriou theou Israel). Advierta que ellos tradujeron la palabra JEHOVAH (YHWH en hebreo) al griego como kuriou (Señor) y entonces añadieron la palabra Eloi (Mi Señor), que no está en el texto hebreo. Hay dos cosas que no deben perderse aquí. Primero, la misteriosa palabra en Marcos está autentificada en la Septuaginta con exactamente el mismo deletreo. Segundo, la Septuaginta fue traducida al griego a partir del hebreo y no del arameo. Así, cuando vemos Marcos 15:34, encontramos evidencia sólida de cómo Eloi fue transliterado del hebreo (no del arameo) al griego. Si Marcos hubiera transliterado del arameo, probablemente no hubiera escrito Eloi, ᾿Ελωΐ,18 con la letra omega (ω) porque el arameo es distintivamente Elahi y podría tener una mejor transliteración como ᾿Ελaΐ con la letra alfa.

En resumen, vemos que no hay manera de escribir en la actualidad el hebreo Elohai, Elohi, o el arameo Elahi excepto quitando la letra he. De las tres, Eloi se adapta perfectamente y es autentificada una vez en la Septuaginta – ᾿Ελωΐ, Eloi – con exactamente el mismo deletreo y significado como está en Marcos 15:34. Más aún, si Marcos hubiera transliterado del arameo, es probable que hubiera aparecido más como Elahi, y no como Eloi. Nuestros hallazgos pueden explicar la diferencia entre Mateo y Marcos porque Mateo refiere Eli, Eli, que tiene el mismo significado pero no presenta ningún problema de transliteración. Tal vez, conociendo esto, podríamos concluir que Mateo simplemente escribió Eli, Eli, y no Eloi, sabiendo que las letras griegas no pudieron reproducir la palabra Eloi y porque Eli, Eli, es como se lee el texto hebreo del Salmo 22:1. Y podría parecer que Marcos opta por escribir literalmente las palabras específicas, aún cuando pudieron no haber estado escritas exactamente en griego.

Lama

Lama, למה, significando porqué, es una palabra extremadamente común y es utilizada 145 veces en el hebreo OT en casi todo libro. Se observa en cada frase en el hebreo, desde el proto hebreo hasta el hebreo bíblico estándar y al hebreo bíblico posterior, además de numerosas veces en el Mishnah. De manera que no nos deberíamos sorprender si lo vemos también en los días de Jesús. Las letras raíz de lamed, mem,, y he, también se encuentran en el arameo, aunque se note que la vocalización (las vocales) son ligeramente diferentes que lo que es descrito en Marcos 15:34. La palabra aramea es lema19. Es posible que Marcos estuviera transliterando el arameo lema como λαμα (lama) aunque no podemos ser dogmáticos acerca de esto, él pudo tener mayor certeza al escribirlo con la letra griega epsilon (λεμα) si ese fuera el caso20. Sin embargo, como indican las fuentes históricas, podría parecer que Marcos simplemente escribió en hebreo. Más aún, la palabra lama no aparece en el Targum (arameo) del Salmo 22:1. Y aunque lema existe en arameo, los traductores de ese Targum usaron dos palabras metul ma, también significando porqué. Así, no sólo el hebreo lama se ajusta mejor que el arameo lema sino que el Targum no usa la palabra. Sólo el texto hebreo tiene la palabra que Jesús usó mientras soportaba nuestros pecados en la cruz.

Sabactani

Sabactani21, שׁבקתני, parece ser una palabra de origen arameo. Significa dejar, abandonar, dejar al cuidado de, legar, divorcio, permiso, perdonar, y desamparar. Es usada un total de cinco veces en el Antiguo Testamento, todas ellas se encuentran en las porciones en arameo de Daniel y Esdras. Sin embargo, dado que hay una cantidad limitada de influencia aramea ejercida en el lenguaje hebreo después del retorno de la cautividad de Babilonia, después vemos la raíz shabak22, שׁבק , Eloi, Eloi, Lama Sabactani autentificado en escritos hebreos tales como el Talmud de Jerusalén, que es donde se fundamenta el Mishna.

De las siete apariciones de Shabak en el Mishnah, cuatro son claramente observadas en la prosa hebrea. Un pasaje del Talmud de Jerusalén (31:5:1), es especialmente un buen ejemplo de las palabras que rodean shabak. El texto contiene ciertas estructuras gramaticales y un vocabulario que se observa solo en hebreo y no en arameo. Unos cuantos ejemplos son el uso de la letra ה, he, hallada al principio de las palabras, que significa el; el arameo tiene א, alef al final de las palabras. También la palabra שׁ, shay, que, (usada sólo en hebreo) versus די, di23 (usada sólo en arameo). Así, la palabra shabak, que Jesús dijo en la cruz, la encontramos situada en medio de las palabras y la gramática del hebreo mishnaico, y por lo tanto, podemos concluir con seguridad que mientras esto fue originalmente una palabra prestada del arameo, para los días de Jesús, se había convertido de uso común en el lenguaje hebreo. Podríamos, de hecho, esperar allí más palabras prestadas en el lenguaje.

Imagine estar, por ejemplo, en Francia y escuchar a alguien decir que intenta hacer “le jogging”. ¡No concluirá que está hablando inglés! De la misma manera, considere la dramática influencia que el francés tuvo sobre el inglés; usamos palabras tales como puerco (“pork” en el inglés en el original) y carne (beef, en el inglés, en el original), sin saber que esas palabras no son originalmente del inglés. Esto no nos lleva a la conclusión de que los americanos hablamos francés, aunque esto implica que hubo algo de influencia francesa sobre el idioma inglés. De hecho, pork y beef se han convertido tan comunes que frecuentemente nos sorprendemos al saber que son francesas. No obstante, aunque pork y beef son claramente francesas, la forma en que se deletrean (vs. Porc y boeuf) muestra que han sido asimiladas por completo al idioma inglés24. Y así con Sabactani, la palabra parece haber venido originalmente del arameo, pero fue completamente asimilada al hebreo (mishnaico) como se comprueba por su uso en los escritos del Mishnah, que, como se puntualizó ya, fue la etapa final del hebreo antiguo antes de su desaparición alrededor del 200 DC25. También, el final de la palabra “ta+ni” es exactamente lo que podríamos esperar en el hebreo26 bíblico shabakta=tu abandono + ni = a mí.

7

Palabras Hebreas Dichas por Jesús en Galilea

Es de notar especialmente que no sólo Jesús habló hebreo en Jerusalén, la capital de la nación judía, sino también en el área del mar de Galilea. Algunos eruditos sostienen que aunque los judíos pudieron haber hablado hebreo en Jerusalén, ciertamente no sucedió así en Galilea. El Dr. Safrai resume la afirmación: “Hay una afirmación frecuentemente repetida en la literatura erudita que un alto porcentaje de la población galilea era iletrada religiosamente, y que el pueblo en consecuencia, conocía y usaba menos el hebreo. Fuentes literarias, sin embargo, no proporcionan indicativo alguno que sostenga que la afirmación es correcta” (Safrai 1991b). Nuevamente, si Jesús estaba utilizando palabras hebreas para comunicarse, eso (evidentemente) significa que aquellos a quienes estaba hablando también hablaban hebreo. Un pasaje que el área pro-aramea nos diría se encuentra en el Talmud Babilónico sugiriendo que Jesús, en Galilea, no retuvo su conocimiento del hebreo.

R. Jehuda dijo en el nombre del Rabh: El pueblo de Judea que dio total atención a las palabras de sus maestros y externaron muchas preguntas retuvieron todo lo que aprendieron. Los galileos, sin embargo, no pusieron atención estricta al lenguaje de sus maestros, y no los cuestionaron, no retuvieron nada. Los judíos aprendieron de un maestro, por eso recordaron lo que aprendieron; pero los galileos tuvieron muchos maestros y en consecuencia no retuvieron nada.

Rabhina dijo: los judíos enseñaron cada parte que tenían, a otros; porque retuvieron su conocimiento; porque enseñando a otros mejoraron su propia enseñanza; los galileos, sin embargo, no hicieron esto y en consecuencia, su conocimiento fue abandonado (Talmud Babilónico, Erubin Chpt 5, Enfasis mío).

Algunos eruditos concluyeron que esto indica que los galileos hablaban arameo porque ellos no pusieron atención estricta al lenguaje de sus maestros. Sin embargo, el texto no dice nada acerca de si era hebreo o arameo. Simplemente porque el Talmud Babilónico estaba escrito en arameo (después del tiempo de Jesús), no nos dirige a concluir que los galileos hablaban arameo. Probablemente pueda indicar que tenían un dialecto diferente, así como el inglés americano es diferente en el norte y en el sur, sigue siendo la misma lengua. El Dr. Safrai explica,

Mientras que lo que se menciona es algunas veces considerado como evidencia del dominio del arameo sobre el hebreo en Galilea porque algunos de los ejemplos discutidos están en arameo, de hecho sólo se refiere al sentimiento de los judíos acerca de que los galileos pronunciaron mal las letras guturales het y ´ayin e hicieron a un lado las letras ´alef y hey.. Esto, en ninguna forma se refleja en el estado cultural de Galilea, ni muestra que el uso del hebreo era menos común aquí que en Judea o en Jerusalén (Safrai: 1991ª).

Aún cuando no podemos regresar en el tiempo para escuchar lo que la gente estaba hablando en la región de Galilea, podemos observar las palabras transliteradas registradas en los evangelios que Jesús habló al pueblo de esa área. Los siguientes versículos, por lo tanto, fueron seleccionados porque contienen palabras transliteradas que Jesús habló en el área de Galilea. Nuestra meta es analizar palabras que comúnmente han sido clasificadas como arameas, que, después de una inspección profunda, muestran que fueron igualmente o exclusivamente hebreas. Más aún, las palabras que se escriben abajo fueron halladas en las páginas del Mishna, que fue escrito en hebreo durante o alrededor del tiempo de Jesús.

• Talita Cumi, Marcos 5:41

• Efrata, Marcos 7:34

• Mammon, Mateo 6:24 y Lucas 16:9,11,13

• Corbán, Marcos 7:11

• Fatuo, Mateo 5:22

Talita Cumi

Marcos 5:41, “Tomó la mano de la niña y le dijo: –Talitha, kumi 27 [ταλιθά κοῦμι]i, que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate”.

Encontramos la palabra טלה, taleh, usada en la Versión Estándar Bíblica en Hebreo (Standard Biblical Hebrew, en el inglés en el original) en 1º Samuel 7:9, Isaías 40:11 (aquí es telah, una variante de la misma palabra), e Isaías 65:25 refiriéndose a un cordero. Mientras que esta palabra no fue la forma más común para decir cordero en la Biblia, en el tiempo de Jesús, la palabra taleh se convirtió en muy rutinaria y se autentifica cuando menos cien veces en las obras del Mishna, Tosefta y en el Talmud de Jerusalén, que, desde luego, está en hebreo. La forma tali (טלי) también aparece como significando igualmente un cordero o un niño pequeño. Talita (טלית), la contraparte femenina también se encuentra un total de 299 veces en los mismos textos con los mismos significados de cordero o niña, ¡exactamente lo que dijo Jesús!

Había otras formas para referirse a una niña tales como yalda (niña), naarah (jovencita, adolescente), y ktona (niña pequeña), que son igualmente confirmadas por fuentes hebreas del primer siglo. Jesús aparentemente escogió hablarle en la forma más tierna y afectiva, esto es, pequeña corderita. Esto no es sorprendente considerando la importancia que dio Jesús a los niños y siendo como niño para entrar en el reino. Aparejada con la cultura, estaba conectada la agricultura y la ganadería, el apodo o el término de ternura es bien recibido, tanto como en nuestros días llamamos a nuestros hijos y esposa encanto, dulce, indicativo de la cultura de la dulzura de la mayoría de los americanos.

Talita no aparece en los textos arameos, y por eso no podemos decir que no existía y que no pudo ser aramea. Lo que podemos ver, sin embargo, es que una palabra que ha sido utilizada para la posición pro aramea cambia también para ser hebrea. Jerome llanamente dice que era hebrea y nunca sugiere que podría ser aramea. Aparentemente, Jerome sólo “entendió” que Jesús habló hebreo, como él dice, “Leemos en Marcos acerca del Señor diciendo Talita Cumi e inmediatamente es agregado lo que interpreta, ´Damita, yo te digo, levántate … el hebreo es … ´Damita levántate´” (Jerome LVII.7) Advierta también que el hebreo es la misma palabra que el usa dondequiera para describir el lenguaje del Antiguo Testamento. Desde luego, no está sugiriendo que no hubo desarrollos en el lenguaje, sino simplemente que ambos, talita y cumi son hebreas.

La palabra קומי , kumi, es más simple que talita. Es una palabra hebrea muy común que casi no necesita explicación. Kumi es el imperativo estándar hebreo femenino (comando) para “levantar”. La forma actual de la palabra kumi es usada dieciséis veces mientras que la raíz קוּם , kum, es usada numerosas veces por todos los pasajes del Antiguo Testamento. No hay duda que esta palabra es hebrea. Sin embargo, debería notarse que esta palabra también es común para ambos, hebreo y arameo. Considerando que Jerome testifica que esta es hebrea y que el hebreo nunca murió como lenguaje hablado hasta mucho tiempo después del tiempo de Jesús, sin embargo, mejor concluimos que la frase talita cumi es hebrea y no aramea.

Efrata

Marcos 7:34 registra las palabras de Jesús diciendo en el lenguaje original, “Luego mirando al cielo, suspiró y le dijo: –¡Efata! –que quiere decir: Sé abierto”.

ἐφφαθα,́ ephphatha, es otra palabra que ha servido como “prueba” de que el arameo reemplazó al hebreo. Un cuidadoso estudio de las palabras prueba justamente que las palabras hebreas habladas por Jesús en Galilea son, sin embargo, lo opuesto. Necesitamos empezar analizando la palabra para establecer cuáles son sus elementos básicos. Porque la mayoría de las palabras semitas consisten en raíces de tres letras, sólo consonantes (las vocales son añadidas dependiendo de la conjugación particular de la palabra), sabemos aislar las tres letras raíces en la palabra de Jesús. Parecería que esto podría plantear un problema porque no hay raíces que contengan las letras f, f y th. Debemos mantener presente en nuestras mentes las diferencias en las transliteraciones entre un lenguaje y otro. No encontramos esta formación exacta en hebreo ni en arameo, pero, nuevamente, esto es debido a la transliteración de un lenguaje a otro, que ocasionará ciertos pequeños cambios en la forma. Hay sonidos en hebreo que no existen en inglés. Por ejemplo, la palabra Pesach ha sido transliterada, no traducida (la traducción es pasar sobre), de manera que tenemos la aproximación de la palabra en hebreo, pero escrita en inglés o en caracteres latinos. Desafortunadamente, nosotros, en inglés, no tenemos forma de representar acertadamente el sonido de la letra final de Pesach, la chet. Aunque la transliteramos con las letras ch, no es una ch como en cheese (en el inglés en el original), es más como la ch en Bach.

Cuando llegamos a la palabra ἐφφαθα,́ ephphatha, debemos tratar de reconstruir la forma en que podría haber aparecido igualmente en hebreo o arameo, y debemos tener en mente las limitaciones del alfabeto griego para representar acertadamente los sonidos del hebreo o del arameo. Afortunadamente, conocemos con exactitud el significado de la palabra, lo que hace nuestro trabajo mucho más sencillo. Estar abierto nos dice lo que debemos perseguir. La forma más común para decir abierto en ambos, hebreo y arameo es, פּתח pathach. Mientras vislumbramos estas letras en ephphatha, aún no se ajusta con precisión. ¿Cómo podemos obtrener las letras φ phi φ phi θ thetha de פּ pe, ת tav, y ח chet?

Actualmente, es mucho más fácil que cómo aparecen. La letra pe hebrea/aramea es equivalente en ambos para la letra p y para la letra f en inglés. Cambiará su sonido en los verbos dependiendo del paradigma (binyan) en que se encuentre y dónde aparezca en la palabra. Después, nos movemos hacia la forma de la palabra. En este caso, lo identificamos como un comando pasivo similar a como podríamos decir, siéntese. Una característica de los lenguajes semíticos es que los verbos están formados no sólo basados en el tiempo, sino también en el género. Así, si estuviéramos hablando a alguien, se necesitaría citar a la persona usando una forma verbal para un hombre y otra para una mujer.

En Marcos 7:34, Jesús está hablando a un hombre, aunque pudiéramos argumentar que El es, en un sentido, hablando a la lengua de la persona y/o a los oídos, como veremos después. El verbo es masculino y ayudará a desbloquear esta complicada palabra. Para formar tal palabra en hebreo, se usa el verbo niphal28 (o pasivo); en este caso podría ser hippateach. Hablando estrictamente, esta es la forma de formar un comando pasivo en el niphal. Es interesante, sin embargo, esta forma verbal no está autentificada ni una sola vez en el Antiguo Testamento en Hebreo. Hay cuatro versículos donde se expresa el comando pasivo. Y en todos los versículos, el comando es expresado en el tiempo imperfecto (relativamente, en algunos casos, similar al tiempo futuro en inglés)29. Job 12:14, Job 32:19, Ezequiel 24:27, y Ezequiel 46:1 son los únicos versículos en la forma יפּתח. Tres de los cuatro tienen la vocalización yippateach y la cuarta tiene yippatach. Lo que importa notar es el pequeño punto dentro de la segunda letra. Ese punto o dagesh, como se le ha llamado, indica que la letra, que podría pasar igualmente por p o f, es p en este caso. La primera letra yud pertenece al género y al tiempo imperfecto del verbo, pero la segunda letra, pe es la primera letra de la raíz. Esta duplicación es exactamente lo que vemos en ephphatha, transliterada como dos f (ph´s). De manera que toma cuidado de una de las letras raíces. Pero, ¿Qué hay de las otras dos? Parece como si hubiera solo una. La letra griega θ, theta, actualmente representa dos de nuestras cuatro letras. Como confirmación de esto, el Nuevo Testamento Siríaco, mencionado anteriormente, transliteró la palabra ephphatha al arameo del siglo segundo DC. Ellos transliteraron la palabra con las letras pe-tav-chet probando que la theta era derivada de las letras tav y chet.

¿Cómo podemos, entonces, saber que no es arameo? El significado arameo de estar abierto en las traducciones arameas de Marcos 7:34 y en el Targumim, todas tienen yitfatach. Mientras que es posible que esto pudiera haber sido transliterado al griego y la tav se hubiera perdido simplemente por la asimilación, sería muy incierto. Hay, sin embargo, una explicación más plausible. El significado hebreo se ajusta mejor porque, como ya se ha mencionado, se considera para la duplicación de la primera letra raíz. Después, hay tres instancias de las palabras hebreas siendo transliteradas al griego donde el sonido de la doble pe (como P en Pedro) en hebreo es cambiado a la doble phi griega (como F en Frank). Las palabras, encontradas en 1º Crónicas 2:30, 1º Crónicas 24:13, y Jeremías 52:19 donde cada una fue transliterada del hebreo. Las formas de las palabras hebreas contienen una pe con una dagesh (haciéndolas explosivas y duplicadas). Por ejemplo, אפּים , Appaim, que significa en griego como Αφφαιμ, Affaim. Considere también 1o Crónicas חפּה, 24:13, Chuppa – Οχχοφφα – Ochoffa. Justo para asegurar que el cambio de la “p” a un sonido “f” no fue una coincidencia, revisé para ver si hay algunas apariciones de una duplicación de la letra Pi en griego a partir de una palabra hebrea, y ninguna fue hallada. Esto ilustra muy concluyentemente que la doble Phi en Ephphatha no es una transliteración del arameo, sino que es exclusivamente hebreo, y que Jesús no estaba hablando arameo en esta instancia sino que, como se esperaba, estaba hablando el lenguaje del pueblo judío: hebreo.

Mammon

“Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

Mateo 6:24, vea también Lucas 16:9, 11, 13)

La palabra mamon30 largamente se ha asumido que es aramea. De hecho, cada diccionario griego que he revisado dice ambiguamente que es de origen arameo31. Muchos diccionarios simplemente relegan a priori la palabra al arameo basados en el hecho de que no es griega. La palabra, de hecho, viene de una raíz hebrea vieja המון , hamon, significando un número diferente de cosas, haciéndola más difícil de traducir. Pero esencialmente, significa mucho, un montón. Entre los significados32 está riquezas y abundancia. Se puede ver de alguna manera que hamon podría convertirse en mammon. Sin embargo, a la luz del hecho de que es muy común que la letra mem sea añadida al frente de las palabras para incluirlas en otras clases de palabras, no es aceptada del todo. Considere los siguientes ejemplos:

• tárgum (traducción), se convierte en traductor al añadirle la letra mem al frente de la palabra – meturgeman

• melech (rey), se convierte en reino al añadirle una mem al principio – mamlacha,

• zamar (cantar) se convierte en melodía, salmo – mizmor

• yesha (salvación) – (de donde viene el nombre de Yeshua – Jesús) se convierte en salvador con la mem – moshia

• hamon (mucho) se convierte en (dinero) mammon

Igualmente importante es el hecho de que la palabra mammon es actualmente confirmada fuera de las enseñanzas de Jesús y del Nuevo Testamento. La encontramos nueve veces en el Mishna. Los pasajes donde es encontrada mammon son en hebreo y en términos de pago. Uno dice, “Si ellos te dan mucho dinero (mammon), nunca entrarás …” (Seder Nizikin 3:4.33). Otro dice que si ciertos servicios no son llevados a cabo, entonces se pagará una multa de dinero [mammon] (Seder Nizikin 4:8)34 Y finalmente, Seder Nashim Ktuvot 3:2 dice en términos ambiguos que si se intenta esto y lo otro o se compromete a hacer algo y entonces no paga, entonces será multado como dice en Exodo 21:22.

• (Mishna Nashim Ktuvot 3:2) – וכל המתחייב בנפשו – אינו משלם ממון, שנאמר “ולא יהיה, אסון – ענוש ייענש (שמות כא,כב) … Vkol hamitchayev benafsho – eino meshalem mammon, sheneamar velo yihiye, ason – yenosh yeanash (shmot 21:22).

• (La Biblia Hebrea, Exodo 21:22) וכי־ינצו אנ שׁים ונגפו א שׁה הרה ויצאו ילדיה ולא יהיה אסון ענו שׁ יענ שׁ כא שׁר י שׁית עליו בעל הא שׁה ונתן בפללים Palabras hebreas habladas por Jesús en Galilea … el seguramente será castigado de acuerdo a como la esposa del marido le impuso; y el pagará conforme determinen los jueces.

Hay dos cosas en este texto que prueban, más allá de una sombra de duda, que mammon es una palabra hebrea para dinero. Primero que nada, la palabra hebrea pagar (meshalem) aparece antes de mammon (dinero). Después, es la referencia dada para Exodo 21:22b que dice, “el culpable será multado (natan, literalmente dar) de acuerdo con lo que le imponga el marido de la mujer y según lo que establezcan los jueces”. Vemos que el texto mishnaico usa algunas de las mismas palabras pero actualiza pagar (natan en Exodo 21:22b) con el término actualizado pagar dinero (meshalem mammon). Porque ellos lo usan conjuntamente con ese versículo, que sabemos que significa pagar y entonces lo actualizan con meshalem mammon, que, de paso, están en un 100 por ciento en contexto hebreo, podemos concluir definitivamente que mammon era hebreo. Mientras que no podemos decir que no era palabra aramea, no vale que el Targum Onkelos traduzca la palabra en el pasaje del Exodo, que está relacionado con el pasaje mishnaico de arriba como natan – dar. Más aún, en lugares donde la Biblia Hebrea escribe dinero como kesef (literalmente plata), el Targum Onkelos sigue una serie con פא ο̞ כ,̠ kaspa. Si mammon fuera una palabra aramea tan común, ¿entonces no es usada en todos los versículos donde los utiliza el Mishna?

Korban

Pero vosotros decís que si alguien dice a su padre o madre: “Aquello con que hubieras sido beneficiado de parte mía es Corbán” –es decir, una ofrenda a Dios–.

Marcos 7:11

Korban (o Corban), קרבן , es una palabra muy común en el Antiguo Testamento Hebreo. Se encuentra un total de 29 veces: 28 en Levítico y Números, y una vez en Nehemías. Mientras que ambos, hebreo y arameo comparten su raíz, esta se encuentra 49 veces en el Mishna (en hebreo, desde luego), muchas con un contexto similar a Marcos 7:11 autentificando su uso en el Nuevo Testamento. Como hemos visto su uso en el Mishna Hebreo, el hebreo de los días de Jesús, podemos concluir que fue usado en el habla hebrea también. Nuevamente, las palabras de Jesús demuestran que El estaba usando palabras hebreas comunes de esos días.

Raca

Cualquiera que le llama a su hermano “raca”! será culpable ante el Sanedrín; y cualquiera que le llama ‘fatuo’ será expuesto al infierno de fuego.

Mateo 5:22)

Raca viene de una raíz del antiguo hebreo רק , rek, significando vacío, vano, sin valor, e infructuoso. En nuestra plática podría ser equivalente a llamar a alguien bueno para nada o perdedor, diciendo “¡Eres inútil!”. La a al final puede ser explicada en dos formas. La primera es que meramente es resultado de la transliteración de un lenguaje a otro como vimos antes en palabras como Sabbatha y Pascha. La otra opción es que la a, o alef como podría ser en hebreo, es la forma de (vociferar) llamar a alguien. Por ejemplo, cuando llamo a alguien por su nombre, estoy usando la forma (vociferar) que puede tomar diferentes finales. Aunque la palabra existe también en arameo, considerando que es conocida como una palabra muy vieja en hebreo, no hay razón para dudar que es hebrea.

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Otras Palabras en el Nuevo Testamento

Hay algunas palabras más que necesitamos mirar. Estas son palabras que no se dice específicamente que sean hebreas, como aquellas en el libro de Juan, pero son importantes porque confirman que Jesús y aquellos alrededor de El estuvieron usando palabras hebreas más que arameas. Las siguientes palabras pueden encontrarse en el Mishna, que fue escrito en hebreo.

Abba

“Decía: –¡Abba, Padre, todo es posible para ti!”

Marcos 14:36ª

La raíz אב , ab, se encuentra en nombres tales como Abraham y Abimelec. Ab es una palabra hebrea muy antigua que significa, simplemente, padre. Abba es una palabra que mucha gente reconoce del Nuevo Testamento que fue usada por Jesús y también por Pablo en sus cartas a los Romanos (8:15) y a los Gálatas (4:6). En los días de Jesús encontramos que la palabra cambió un poco de cómo se usaba en el Antiguo Testamento donde la letra alef fue agregada para hacerla una forma vocativa. Con esto decimos, se convierte en una forma de llamar más que solamente una descripción de una persona. Por ejemplo, más que decir padre para referirse a El, uno podría usar abba cuando está hablando con El tal y como hoy podemos hablar acerca de nuestros papis o decir “pa” en lugar de su nombre actual. El Dr. Randall Buth puntualiza que la palabra fue reinterpretada dentro del arameo como el artículo “el” (Buth 2000). Mientras que esto es hallado en fuentes arameas, también se encuentra en muchos pasajes del Mishnah. Evidentemente, la palabra se ha convertido en común y aún si abba originalmente ha venido del arameo; para el tiempo de Jesús, fue completamente asimilada en el hebreo, y el uso que le da Jesús está en completa armonía con el hebreo de hoy día.

Hosanna

Las multitudes que iban delante de él y las que le seguían aclamaban diciendo: –¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!

Mateo 21:9

Aunque esta palabra no fue dicha por Jesús, fue externada acerca de El, lo que la hace importante para que nosotros la veamos. La palabra actualmente es hecha de dos palabras: yasha, entrega (de aquí Yeshua – de donde viene el nombre de Jesús) pone la forma causal salva, y la palabra na que es un ruego – oh por favor, haría usted algo. Así las multitudes estaban diciendo Hosha-na, oh por favor, ¿nos salvarías?, palabras adecuadas para el Salvador del mundo acerca de darse a sí mismo como rescate por todos los hombres. Se ha sugerido que esto es arameo también. Sin embargo, dado el hecho de que las dos palabras descritas son tan ampliamente autentificadas en el Antiguo Testamento, la sugerencia es un punto discutible. Los de habla aramea podrían haberla usado, pero claramente es de origen hebreo, y nuevamente, la carga de prueba es en aquellos que claman que es arameo.

Rabbouni

“Jesús le dijo: –María… Volviéndose ella, le dijo en hebreo: –¡Raboni! –que quiere decir Maestro”.

(Juan 20:16, RV)

Aún cuando Jesús mismo nunca dijo rabbouni, es importante incluir esta palabra en la discusión. Mientras que la palabra clara hebrea rabbi es utilizada predominantemente en el Nuevo Testamento, tenemos solo un ejemplo en Juan 20:16 de rabbouni, que ha sido clasificada como aramea. Algunas traducciones tales como la Versión Nueva King James no dice hebreo o arameo porque el manuscrito griego (Textus Receptus), en que el se basaron esas traducciones, no incluye la palabra. La palabra ῾Εβραϊστι, o hebreo, se encuentra en los diversos manuscritos del Nuevo Testamento, tales como el Texto Mayoritario. La aparición de esta palabra en diversos manuscritos actualmente sirve como un fuerte argumento a favor del hebreo (y no del arameo) como el lenguaje de Jesús en los que aún en los variados manuscritos se dice ¡hebreo!

Referente a esta palabra, Penner comenta,

Hace un siglo, cuando nuestro acceso a los textos del hebreo mishnaico era por medio de ediciones impresas, es verdad que Rabbouni era conocido sólo en textos arameos. Desde entonces, Kutscher ha mostrado que esto también podría ser hebreo, y, de hecho, nuestro mejor manuscrito del Mishna, el códice Kauffman, en Taanit 3:8, tiene rabbuni más que el ribbono de las ediciones impresas mostrando que rabbouni fue considerado una palabra hebrea perfectamente aceptable (Penner 2003).

Una vez más, gracias a nuestro conocimiento en incremento acerca del hebreo mishnaico, ahora podemos mostrar que rabbouni era una variante usada en los días de Jesús. Y así no nos sorprendemos por ver que aún en este punto María se refiere al resucitado Señor en hebreo, el lenguaje de los judíos en el Israel de aquél tiempo.

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Conclusión: Jesús habló hebreo como lenguaje primario

Nos dispusimos a descubrir la realidad de la presuposición que dice que Jesús habló arameo y no hebreo. Vimos que el Nuevo Testamento por sí mismo nos dice que Jesús habló hebreo a Pablo (Hechos 26:14) y, a su vez, Pablo habló a una gran multitud en el templo de Jerusalén en hebreo (Hechos 22:2). Juan también dice que en sitios de Israel tienen nombres hebreos y que el signo de la cruz fue escrito en hebreo. En ningún sitio del Nuevo Testamento vemos la palabra aramea o siríaca, esto es, excepto en ciertas traducciones inglesas, que asumen que hebreo realmente quería decir arameo.

Cuando entonces consideramos la pregunta de si el hebreo lo hace, de hecho, significa aramea como algunos sugieren, y encontramos que las fuentes antiguas examinadas son todas uniformes en su distinción entre hebreo y arameo. Más aún, las fuentes antiguas tales como Josefo dicen ambiguamente que el lenguaje de los judíos en Israel en el tiempo de Jesús era hebreo. Este testimonio fue confirmado por escritores posteriores, especialmente aquellos de la iglesia primitiva que dijeron que el hebreo era el lenguaje del evangelio de Mateo, lo que encaja perfectamente con los hallazgos de muchos eruditos que han encontrado patrones aparentemente semíticos (que incluye el arameo) y también específicamente patrones aparentemente hebreos (excluyendo el arameo) por todo el Nuevo Testamento.

Más aún, con el propósito de ver si el testimonio de las fuentes antiguas era real, examinamos las palabras actuales de Jesús y de los evangelios para ver si son hebreas o arameas, como frecuentemente se ha declarado. No es sorprendente, las palabras que Jesús habló y que se ha declarado ser arameas, se mostró que son hebreas a partir de la Biblia o del hebreo mishnaico, así confirmando el testimonio de Juan (5:2, 19:13, 19:17), Marcos (5:41, 7:34, 15:34), Pablo (Hechos 21:40, 26:14), los padres de la iglesia primitiva, además de Josefo y otros. Muchas de las características que han hecho que los eruditos releguen esas palabras hace cien años al arameo son el subproducto de la transliteración. Otros tales como mammon, korban, y abba, son palabras que están claramente evidentes en las páginas del Mishna, y así son hebreas o aún si algunas fueran originalmente arameas, para los días de Jesús, fueron completamente asimiladas en el lenguaje hebreo.

De manera que, ¿Qué podemos pensar? ¿Cómo impacta esto a usted? Primero, espero, que este estudio le ayude a ver que el Nuevo Testamento, y desde luego, la Biblia como un todo, es 100 confiable. Podemos creer cada palabra que dice y hemos de creer la Palabra de Dios como está escrita aún si la erudición está en desacuerdo. Los eruditos, aún los creyentes bien intencionados, cambian sus opiniones con el tiempo. La Palabra de Dios, sin embargo, nunca cambia y aunque la pregunta es acerca del lenguaje de Jesús o si podemos creer que El se levantó de los muertos, la Palabra de Dios ha sido probado que es confiable.

En segundo lugar, se deberían demostrar inherentemente los relatos de los testigos presénciales de los escritores de los evangelios. Ellos escribieron lo que vieron y oyeron. Aunque la mayoría de ellos eran pescadores analfabetas, nos dejaron un documento que es certero aún en los detalles más pequeños. Y lo que es más importante, el entendimiento de que Jesús habló hebreo proporciona una ligadura contínua entre las palabras y los pensamientos del Antiguo Testamento y los de Jesús y el Nuevo Testamento. En corto, Jesús vino a Su pueblo, en su histórico lenguaje, cumpliendo las profecías de las escrituras en hebreo. Jesús habló hebreo con Sus discípulos, con las multitudes, y con los líderes religiosos de Sus días. El, probablemente conocía el arameo y el griego y los usó en ciertos contextos sociales, pero Su lenguaje de comunicación con el pueblo hebreo, Sus discípulos, y el lenguaje en el que externó Sus parábolas a las masas fue indudablemente hebreo, como se declara en el Nuevo Testamento.

Apéndice

¿El signo de la cruz de Jesús: Acróstico Escondido?

Se ha sugerido que la razón por la que los líderes judíos estaban tan enojados con Pilato en referencia al signo que estaba en la cruz era debido al acróstico de esas palabras deletreadas en hebreo. Esto es, la primera letra de cada palabra “JESUS DE NAZARET, EL REY DE LOS JUDIOS” (Juan 19:19) actualmente deletreado YHWH, donde, si es verdad, podría obviamente ser una afrenta a los líderes piadosos de aquellos días.

Para que la declaración de arriba sea verdad, el hebreo debería haber sido: Yeshua Haanotzri W35-melech Hayehudim (Jesús de Nazaret y Rey de los Judíos). He puesto en mayúsculas lo que las letras transliteradas podrían haber necesitado para ser YHWH. El problema es que la letra Vav (representada por la W) no se ve reflejada en los textos griegos de los evangelios. De aquí que la reconstrucción de arriba no suena y es incierta, y no es nada más que una reconstrucción. Si hubiéramos tenido el hebreo original, sería un punto discutible, pero desafortunadamente, no existe.

Abajo se encuentra la lista completa de los pasajes escritúrales correspondientes al signo de la cruz. Si las letras YHWH realmente aparecieron en la cruz como lo indica la reconstrucción, entonces deberíamos ver claramente esto en el texto griego. El añadido hebreo W (Vav) que significa y, corresponde a la palabra griega kai. Para que la declaración sea verdad, definitivamente deberíamos ver la palabra kai entre la palabra Nazaret y las palabras el rey. Si no vemos esa palabra, entonces la teoría se destruye.

• Juan 19:19 “… JESUS DE NAZARET, EL REY DE LOS JUDIOS”.

… ᾿Ιησοῦς ὁ Ναζωραῖος ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Mientras que el texto de Juan es el más promisorio de los cuatro, el hebreo subyacente podría mostrarse más naturalmente como: Yeshua HaNotzri Melech Hayehudim, convirtiéndose así en un acróstico yhmh, que significa absolutamente nada. Como nota, no veremos el artículo definido frente a melech (rey) en el hebreo aún cuando está allí en griego debido a la diferencia en la gramática hebrea. En el hebreo el artículo definido en yehudim (la ha) es adecuado para hacer melech definitivo también.

No quisiera que fuera pasado por alto, sin embargo, que en la Biblia y en la literatura judía, una forma común de escribir JHWH fue abreviarlo para escribirlo solamente יה YH. De manera que, tal vez los líderes judíos no veían mucho YHWH sino sólo YH. Esta teoría podría funcionar si no fuera para su complacencia en unos versículos más adelante. Los principales sacerdotes de los judíos le decían a Pilato: –No escribas: “Rey de los judíos”, sino: “Este dijo: ‘Soy rey de los judíos.'” (Juan 19:21). Advierta, ellos no pidieron a Pilato que cambiara la YH (Yeshua NaNotzn) sino específicamente solicitaron que la declaración de reinado fuera removida y así las primeras dos letras del supuesto acróstico no sería más nada.

• Mateo 27:37 “ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS”

… οὗτός ἐστιν ᾿Ιησοῦς ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Mateo proporciona poca información, cediendo una traducción de Ze Yeshua Melech Hayehudim o ZYMH, significando nada.

• Lucas 23:38 “..ESTE ES EL REY DE LOS JUDIOS”.

… οὗτός ἐστιν ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Lucas da menos información que Mateo: Ze Melech Hayehudim o ZMH, nuevamente significando nada.

• Marcos 15:26 “EL REY DE LOS JUDIOS”

… ὁ βασιλεὺς τῶν ᾿Ιουδαίων

Y Marcos refiere la más truncada de los cuatro: Melech Hayehudim o MH, significando nada.

Conclusión

En ninguno de los textos de arriba vemos la palabra kai, que, si el acróstico YHWH ha sido escrito en hebreo, podría aparecer en el griego. Si apareció en cuando menos uno de los textos, entonces podríamos concluir que realmente estuvo allí. Sin embargo, como no lo vemos en ninguno de los textos, que son nuestros únicos registros de lo que fue (o no fue) en ese signo, podemos concluir que el acróstico YHWH no estuvo en la cruz. Lo mejor es permanecer silencioso donde la Biblia es silenciosa. Sin tener en cuenta, sin embargo, cómo se deletrea, la razón por la que los líderes judíos estaban enojados no fue porque el escrito, de alguna manera deletreó YHWH, sino porque decía que El era el Rey de los Judíos, una evidente declaración de mesianismo, lo que definitivamente rechazaron.

Notas

1 Israel en el tiempo de Jesús se refiere generalmente a las áreas de Judea, Galilea y tal vez también, Samaria.

2 Vea el apéndice para la discusión del supuesto mensaje en el signo de la cruz

3 La fecha del libro de Job es complicada y discutida, y no es el enfoque de este libro.

4 Las vocales no necesariamente están escritas en hebreo.

5 Aún cuando Babilonia estaba geográficamente al este, uno casi siempre viajaba primero al norte y después en dirección sureste debido al enorme desierto al este de Israel.

6 CE – Era Común es usada por algunos eruditos en lugar de DC.

7 Y aún entonces, el hebreo nunca murió por completo. Vivió en las sinagogas.

8 Exactamente cuando el lenguaje de los hebreos (israelitas) primero se hizo conocido como hebreo es desconocido.

9 ταυ̂τα δὲ τὸν ̔Ραψάκην ἑβραϊστὶ λέγοντα, τη̂ς γὰρ γλώττης εἰ̂χεν ἐμπείρως, ὁ ̓Ελιάκειμος φοβούμενος, μὴ τὸ πλη̂θος ἐπακου̂σαν εἰς ταραχὴν ἐμπέσῃ, συριστὶ φράζειν ἠξίου

10 καὶ ὁ ̓Ιώσηπος, ὡς ἂν εἴη μὴ τῳ̂ ̓Ιωάννῃ μόνον ἀλλὰ καὶ τοι̂ς πολλοι̂ς ἐν

ἐπηκόῳ, τά τε του̂ Καίσαρος διήγγελλεν ἑβραί̈ζων

11 Esto podría, desde luego, aplicarse a aquellos que han traducido la Biblia al lenguaje de Klingon de Star Trek.

12 Diferentes lecturas dan Beth-saida “casa de olivos” en lugar de Bethesda.

13 Similar a Gabah es la palabra גבעה , givah, significando colina o lugar alto. Aunque el último tiene la letra ayin, no hay duda que están relacionados.

14 Jesús hace referencia a esta palabra en Juan 10:34 acerca de los líderes y jueces de Israel.

15 Un hermoso ejemplo de la Trinidad en el Antiguo Testamento (apareció primero en Génesis 1:26).

16 Ambos, hebreo y arameo fueron escritos en lo que fue conocido como escritura aramea, como el inglés es escrito usando letras latinas.

17 Mi amada esposa, Anna, ¡Me puntualizó esto!

18 Marcos incluye las marcas en respiración y acentos clarificando que deberá pronunciarse Elo-i demostrando que la letra hebrea he ha sido eliminada.

19 La e es escrita con un shewa, que es un sonido muy corto.

20 Algunos manuscritos contienen las variantes λεμα, lema; λιμα lima, – vea El Nuevo Testamento Bizantino en Griego The Robinson/Pierpont. Sin embargo, el Textus Receptus y la Vulgata tienen λαμμα, lamma, o λαμα, lama, respectivamente.

21 La palabra aramea actualmente es Shabachtani, el griego no tiene sonido “sh” por eso el Nuevo Testamento lo ha transliterado como Sabactani.

22 La última letra raíz es como la letra k como en kite. Nuevamente, es cuestión de transliteración.

23 Los otros usos son: זאת zot, בן ben, אני ani, את et – estas palabras son específicamente hebreas. La contraparte aramea es suficientemente diferente de manera que podemos concluir que esas palabras son hebreas y no arameas. Ben y bar (en un capítulo posterior), sin embargo, son frecuentemente intercambiables.

24 Tal vez aún más sorprendente es descubrir lo que es la palabra sack, de hecho, una palabra hebrea. Esto se encuentra diecisiete veces en el Antiguo Testamento. Ha sido completamente asimilado que algunas personas siempre lo piensan dos veces. Es de hecho inglés, pero fue originalmente (¡y aún lo es!) hebreo.

25 El hebreo esencialmente murió como lenguaje hablado, pero permaneció en uso en la vida judía hasta el establecimiento del hebreo moderno.

26 La forma, no obstante, es la misma en arameo.

27 El Textus Receptus y el Texto Mayoritario Bizantino contienen koumi mientras que en el Texto Alejandrino se lee koum.

28 El niphal es una forma pasiva. Hay otras formas pasivas que dependen del particular binyan o clase de verbo.

29 Mi meta no es ir hasta los puntos más finos de la gramática hebrea porque eso podría desviar nuestra discusión. Es suficiente decir que el imperfecto puede actuar como el futuro y como un tipo de comando. Es interesante, vemos esto en uso aún en el hebreo moderno.

30 El Textus Receptus tiene el deletreo mamon, que concuerda con Lucas en todo manuscrito. Sin embargo, por causa del acuerdo aceptado, se usará mammon en este libro.

31 Vea in situ en el Lexicon Thayers Greek, el Griego Strong´s, y el Lexicon Hebreo, el Lexicon Friberg Green, el Diccionario Griego UBS y el Lexicon Louw-Nida.

32 El significado de hamon: llora fuerte, moum, ira, rugir, sonido; hacer ruido, tumulto; hacer clamores, inquieto, fuerte, movido, con problemas, alboroto. Abundancia, compañía, mucho, multitud, ruido, riquezas, retumbar, sonar, tienda, tumulto. (Diccionario Teológico del Antiguo Testamento hamon).

33 Seder Nizikin 3:4 (im notnin lecha mammon harbe, ata niknas) אם נותנין לך ממון הרבה, אתה נכנס.

34 Seder Nizikin 4:8 (she-ein chayavin ela al tviat mammon kfiqudin) שאין חייבין אלא על תביעת ממון כפיקדון.

35 La letra vav antes de la letra M se pronuncia como una “u” larga.

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Rodkinson, Michael L., Wise, Rev. Dr. Isaac M. (1918) Nueva Edición del Talmud Babilónico, Boston, Talmud Society.

Safrai, Shmuel (1991ª) “Lenguas Habladas en el Tiempo de Jesús”

Perspectiva de Jerusalén 30 3-8, 13. Recuperado en Agosto 2, 2004 de: http://www.jerusalemperspective.com/Default.aspx?tabid=27&ArticleID=1604

Safrai, Shmuel (1991b) “Lenguajes Literarios en el Tiempo de Jesús” Perspectiva de Jerusalén. Recuperado en Oct 19, 2004 de: http://www.

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Segal, M.H. (1908): Hebreo Mishnaico y su Relación con el Hebreo Bíblico y con el Arameo”, Revisión Judía Trimestral, Series Viejas 20: 647-737.

Stone, Michael (2000) Los Rollos del Mar Muerto, Galería de Arte de Nueva Gales del Sur.

Nuevo Testamento Siríaco (Mark). Recuperado en Septiembre 29,2004 de: http://cal1.cn.huc.edu/cgi-bin/newget_a_chapter.cgi

Salmos del Targum. Recuperado en Septiembre 29, 2004 de: http://cal1.

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Biblia

Antiguo Testamento en Griego, la Septuaginta (LXX), editada por Alfred Rahlfs

Diccionarios

Fausset, Andrew Robert (1900) Diccionario Bíblico Fausset

Friberg, Diccionario Griego

Harris, R. Laird, Archer, Gleason L. Jr. & Waltke, Bruse K. (1980)

Diccionario Teológico del Antiguo Testamento Louw-Nida Diccionario Griego

Smith, Dr. William (1884) Diccionario Bíblico Smith

Strong, James S.T.D., LL.D (1890) Diccionarios Hebreo y Griego

Thayers Diccionario Griego

UBS Diccionario Griego

Lecturas Posteriores

Para artículos excelentes en el lenguaje hebreo y pensamientos del tiempo de Jesús: http://www.jerusalemperspective.com/

 

4 comments

  1. No soy hebreo… pero quiero que sepas “Angel de luz”, que si en algún momento crees saber o defender tu posición cristiana, deberías respetar a los demás y no ser tan soez, por actitudes como la tuya cada día que pasa las personas desconfían mas de aquellos que pretenden llevar el evangelio al mundo pero a su vez amedrentando a todo aquel que no piense igual, las criticas deben ser constructivas.

    Con respecto al libro, me pareció muy educativo y aunque no pretendo quedarme solo con esta información de estudio, esta bien fundamentada en cada hecho histórico, felicidades al escritor y sigamos en la búsqueda de DIOS o HASHEM o bien sea para los Islamitas ALÁ… YA QUE SOLO LA BUSQUEDA DIOS NOS PERMITIRA SER SALVOS, el resto de las cosas que queramos comprender solo vendrá por añadidura!!!

  2. Es una vergüenza tu explicación rabínica “Israelita” y para
    que sepas PABLO, aprendió primero Arameo y luego Hebreo porque era Judío de “Judá”,
    por eso fue elegido por JESUS .Por otro lado el Hebreo creo la Torah e Israel la
    siguió como Ley por eso, hoy en día Israel esta sentenciada y no quedara piedra
    sobre piedra ¡Lo dijo JESUS el griego como lo llaman en Israel! Y ahora se está
    cumpliendo ya

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